<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554</id><updated>2011-09-22T14:26:24.324-07:00</updated><category term='la parada de los frikis'/><category term='Órdago'/><category term='EL VIAJE'/><category term='EL BUFON Y LA REINA'/><category term='cuarteto'/><category term='hadas en madrid'/><category term='CRONICAS DE HACHIRO'/><title type='text'>LA CORNETA DE HRUNDI</title><subtitle type='html'>Tercer renacer de este blog que nadie lee, en parte por vergüenza en parte por el estrambótico nombre que le puse. Siguiendo el consejo de un buen amigo, se va a convertir en un diario de ideas para ver si algo se puede extraer de ellas aunque solo sea pasar las tardes sin ver la tele.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>26</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-5634370609340996937</id><published>2011-09-22T14:19:00.000-07:00</published><updated>2011-09-22T14:26:24.340-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='hadas en madrid'/><title type='text'>HADAS EN MADRID (Título a revisar)</title><content type='html'>(Primeras dos "escenas" del primer episodio de un proyecto un poco más largo y ambicioso que los anteriores, a saber: Novela Negra + Fantasía + Mitología Ibérica + Madrid a día de hoy. A ver qué sale de ahí) &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Cuando, apenas un segundo después que el rayo, el trueno retumba tan fuerte que nota su vibrar en el pecho, Asesino sonríe. No ha podido elegir mejor momento para culminar su trabajo: una noche de tormenta, el viento buscando, malicioso, cualquier resquicio para helar hasta la médula al incauto que se deje atrapar por la noche en un paraje así, ensordeciéndolo con su agudo silbido. Un bosque viejo, enmarañado, opresivo, en el que solo las alimañas mas rastreras prosperarían. Una  cabaña de cazadores abandonada a la ruina, porque en aquel sitio no hay nada decente que cazar.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Sí, definitivamente es lo más adecuado para su labor de hoy, casi diría que es el contexto más elegante. Hoy va a terminar con la vida de una tenebrosa criatura que se despedirá de este mundo en el más tenebroso de los marcos. Y va a ser así porque Asesino nunca falla.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Parémonos a observar al sonriente ejecutor: Asesino es alto y delgado. Parece llevar la cabeza afeitada, si es que alguna vez tuvo cabello. Su tez es oscura, opaca, aunque no podríamos definir de qué parte del mundo es, pues sus facciones son tan anodinas que no dejan ni rastro en la memoria. Sus ojos son aún más oscuros que su piel. Queremos pensar que son negros, porque parecen hechos del vacío, y todos pensamos que el vacío es negro. Viste con los colores de las sombras y como una sombra se mueve. De hecho, si llegas a acercarte lo suficiente, si llegas a fijarte con detenimiento en los detalles, te darás cuenta de que parece hecho de la materia de las sombras, si estas tuvieran materia. Y ese absurdo pensamiento sería lo último que pasaría por tu cabeza.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; La cabaña se alza en un claro rocoso y yermo del bosque. Por su única ventana titila la débil luz de lo que parece un candil viejo, es luz antigua como la que daba el aceite de ballena a nuestros abuelos.  Una tenue hilacha de humo sale por lo que debería ser la chimenea, y que no es más que un agujero en el techo. Con tres o cuatro ágiles zancadas, Asesino cruza el claro, silencioso como un zorro y tan fácil de ver como una ráfaga de brisa en la noche. Se agazapa junto a la ventana y se asoma a contemplar la escena que dentro se desarrolla.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; De nuevo os pediré que prestéis atención a la escena que dentro se desarrolla, merece la pena el esfuerzo. Hay dos personas compartiendo el pequeño cuarto que es la única estancia de la cabaña. En un pequeño camastro, casi a ras de suelo, hay un bebé, de apenas un año, enfrascado en una terrible batalla a manotazos con un móvil de mariposas precariamente clavado al techo. Por el estado de las alas de las mariposas de colores, parece ir ganando. El otro ocupante de la cabaña es un hombre que, en la otra esquina de la habitación, escribe encorvado en un pequeño pupitre de escuela, seguramente recuperado de algún colegio clausurado. Es un tipo enorme,vestido con un inmenso abrigo de cuero (seguro que una sola vaca no fue suficiente para su confección), y se  cubre la cabeza con un gorro de lana como los que usan los cazadores de ballenas de las películas. Tiene un punto cómico ver a un tipo de ese tamaño afanarse y sudar a chorros mientras trata de escribir en una mesa pensada para colegiales de diez a doce años. Además parece no tener demasiado éxito en su empeño, dado el gran número de papeles arrugados y lapiceros rotos que hay en el suelo y sobre el pupitre.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; El acechador se queda inmóvil, sorprendido por la tranquilidad de la escena. No es esto para lo que le han prevenido. El venía a cazar a la bestia más terrible que había pisado esas tierras en cientos de años y se encuentra a un tierno infante, del que nada le han hablado, y a un gigantón tratando de juntar unas cuantas letras, como si de un alumno aplicado y poco brillante se tratara. Y hay algo más: Una sensación indefinible de armonía, de bienestar, que no cuadra con lo que debería estar pasando dentro de esa cabaña.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Por cómo es el sitio y por cómo está la noche, debería estar siendo una noche horrible para los dos, con el niño llorando de frío, el hombre tiritando y con dolor de huesos, las mantas húmedas y el candil apagándose cada dos por tres a causa de las corrientes de aire. Sin embargo no es así. La estancia irradia calor, procedente al parecer de una desvencijada estufa de carbón que hay en una esquina. La luz, si bien es tenue, no por ello es desagradable ni mortecina, alumbra lo suficiente y no molesta a la vista. Las mantas, viejas mantas militares de color verde, en lugar de estar infestadas de chinches dan la impresión de abrigar con solo mirarlas. Y así cientos de detalles, nimios, insignificantes, pero que todos juntos hacen pensar en que los ocupantes de la pequeña cabaña no podrían estar en un sitio más acogedor. Es como si los muebles de la habitación estuvieran haciendo un último y soberano esfuerzo para cumplir su misión y hacer agradable la estancia, antes de convertirse en basura en el vertedero.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Es un pensamiento raro para cualquiera, pero Asesino no es cualquiera y por eso en lugar de asombrarse o hacerse preguntas absurdas, lo que hace es ponerse furioso. Sus patronos no han sido honestos con él. Está claro como el agua que éste es el objetivo, no ha podido fallar en la caza, esas cosas a él no le pasan. No le han dado toda la información sobre la presa, no es la Bestia maligna y sanguinaria que le han descrito. Del niño, por otro lado, no le han dicho nada. Toda esta situación es muy irregular y, cuando te dedicas a algo tan drástico como la eliminación, las irregularidades son algo que no te puedes permitir.  Por esa razón hace algo que nunca ha hecho con ninguna de sus víctimas: llamar a su puerta educadamente.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; -Pase, la puerta está abierta- dice una agradable voz de tenor- Llega usted tarde, le esperábamos desde hace una hora larga.- añade en tono de amable reproche. Un cordial mayordomo británico no lo hubiera hecho mejor.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Efectivamente la puerta está abierta, y le recibe con un gracioso chirrido. La sensación de comodidad se acentúa en cuanto pone un pie en la casa. La temperatura es sumamente agradable, hace calor pero no sofoca, ni el candil ni la estufa hacen humo y no se nota ni la más mínima corriente de aire. Tampoco entra una gota de agua, aunque las grietas entre las tablas de la pared son tantas y tan grandes que dejan pasar la luz de los relámpagos de la terrible tormenta que fuera sigue desatando su furia.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; -Póngase cómodo. En un minuto estoy con usted, he de terminar esta carta. Me está costando más de lo que esperaba y si lo dejo ahora que he cogido el hilo, luego seguro que tengo que volver a empezar. Siéntese en la butaca. Es vieja pero muy cómoda.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Asesino, con un movimiento fluido y elegante, se despoja de su capa y la cuelga en el respaldo de la butaca. Efectivamente es muy cómoda y eso lo pone aún más en guardia. Una butaca de la que se salen los muelles y el relleno no debería ser cómoda.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; -¿Sabes quién soy?- pregunta Asesino. Su voz es alta y sonora, voz de mando la llaman algunos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; -Por supuesto que sí, mi Príncipe. ¿O quizá prefiráis Alteza?. No sé, siempre me hago un lío con los títulos. Por mucho que me he proponga entenderlos no hay manera- le responde, sin dejar de escribir. Luego añade- Espero que le guste el té, porque es lo único que tenemos. No tenemos previsto pasar aquí más que esta noche y, como puede usted ver, no hay demasiados supermercados por la zona. Ja, Ja.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; El tipo sigue escribiendo durante unos minutos más y, con un gruñido y una maldición, termina la carta. Amorosamente coloca ese último folio en el montón que hay en el pequeño pupitre y suspirando se levanta de la silla. Mide más de dos metro y sus brazos, que estira hasta tocar el techo mientras bosteza,  son increíblemente largos. Sigue dando la espalda a Asesino, su rostro sigue siendo un sombra oculta por el gorro de lana y las solapas del abrigo, que lleva subidas hasta las mejillas.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; -Bien. Ahora hagamos ese té, que ahí fuera ha debido pasar un frío de muerte.- Dicho eso se vuelve a  su invitado.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Con ese gesto, todas las dudas que tenía Asesino se disipan. En verdad es la Bestia. En verdad debe matarlo, ya se preocupará más tarde de las irregularidades del contrato. En un movimiento, desenvaina su daga y apuñala, es un golpe tan practicado que parece mágico. La estocada es una de sus preferidas, de las que dejan seca a la víctima sin que pueda decir esta boca es mía. Va dirigida a la sien, al estrecho hueco que ahí dejan los huesos del cráneo. Si se asesta bien, destruye el cerebro, y el ser vivo que la recibe se ve reducido a una bolsa de fluidos aún antes de tocar el suelo. La ha asestado cientos de veces. Nunca ha fallado. Hoy golpea el aire.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Sin saber cómo la Bestia está ahora a su espalda. Una de sus manos, de sus garras, lo aferra por el brazo derecho,el armado. Con el otro brazo, inhumanamente largo, le rodea el cuello. Todo es demasiado rápido, demasiado irreal, como si la Bestia pasara de una posición a otra sin preocuparse de las intermedias. Y empieza a apretar. Resulta como si dos boas de acero hubieran hecho presa de él a la vez. Poco a poco la presión va en aumento. Asesino se ve, por primera vez en su vida, a merced de otro ser vivo. Todos sus esfuerzos son en vano, la presa es de hierro y cada vez se va cerrando más. Un chasquido y un gemido de dolor acompañan la fractura del brazo derecho,  que se rompe como una ramita en manos de un crío destrozón. La daga cae al suelo, limpia e inútil.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Su gemido de dolor casi no se oye pues apenas puede tomar aire. Boquea como un pez fuera del agua. Unas chispeantes luces blancas empiezan a nublar la visión de Asesino. Lejos, como si viniera desde el fondo de una mina, escucha una voz cargada de ira y veneno. Un susurro en el que habla la muerte:&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; -¡Shhhhhhhhhhhh! No hagas ruido, duende.-Escupe- No perturbes el descanso de mi niña o ese brazo roto será el menor de tus dolores. Hace un momento, antes de comportarte como el huésped indeseado que siempre has sido, me has preguntado si sabía quién eras. Como siempre, los de tu ralea hacéis las preguntas incorrectas. La pregunta correcta te la tenías que haber hecho a ti mismo. Y esa pregunta es: ¿sé realmente quién me está invitando a un té en una terrible noche de tormenta?-un profundo gruñido de furia sale de la garganta de la Bestia, que ahora mira por la ventana-  Ahora duerme, duende, luego me ocuparé de ti como tu rango y tu clase se merecen. Más invitados que atender. La noche será larga.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; La presión sobre la traquea aumenta, el poco aire que podía inspirar deja de entrar en sus pulmones. Las luces blancas dan paso a manchas negras. Luego la oscuridad, el silencio y el miedo llegan de la mano para Asesino.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm; border-top: none; border-bottom: 4.50pt double #000000; border-left: none; border-right: none; padding-top: 0cm; padding-bottom: 0.07cm; padding-left: 0cm; padding-right: 0cm" align="JUSTIFY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Asesino despierta. Está sentado en la butaca, amarrado de pies y manos, en otras circunstancias eso solo hubiera servido para enfurecer al despiadado ejecutor. En otras circunstancias se habría zafado en un parpadeo, y habría sembrado la muerte a su paso tan solo por la afrenta recibida.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Pero las circunstancias no son otras. Se encuentra atado a la cómoda butaca, su brazo roto ha sido debidamente entablillado, vendado y, por el olor, le han debido aplicar algún tipo de emplasto curativo o analgésico, porque el dolor de la fractura no es más que un leve pulso al ritmo de los latidos de su corazón. Ese alma caritativa, sin embargo, no se ha descuidado ni un solo momento de su seguridad: sus ataduras son cadenas de hierro, que rodean sus piernas de los tobillos a las rodillas y sus brazos de las muñecas a los codos. En torno a la butaca hay pintado un círculo de tiza con símbolos arcanos en cada dirección de la rosa de los vientos. Para rematar hay otro círculo más amplio rodeándole, hecho de sal, y ramas de salvia y romero entrelazadas a una herradura encima de la puerta.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; En principio estas cosas no deberían funcionar por sí solas. Debería ser capaz de romper las cadenas pasar por encima del los círculos, patear la sal hasta esparcirla por toda la habitación y tomarse la salvia y el romero en una infusión. Solo un hechicero poderoso puede forjar tales cadenas, pintar tales círculos y anudar tales hierbas con esos nudos. Hay que conocer las palabras, los nombres, los sonidos y los olores de todas esas cosas para que puedan encerrar a un Príncipe. Y no ha habido tales hechiceros desde hace siglos. Asesino lo sabe bien, él eliminó a unos cuantos en los buenos viejos tiempos. Uno de esos magos parece haber salido de las sombras del pasado y de la muerte, para atormentarlo, y haber traído con él una sensación largo tiempo olvidada: El miedo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; No hay nadie más en la cabaña. El niño ha desaparecido junto con el móvil de mariposas y no hay ni rastro de la Bestia. La butaca ha sido colocada en otro ángulo, delante de la ventana, a través de la cual se puede ver la mayor parte del claro rocoso a la luz de los todavía numerosos relámpagos. Hay movimiento fuera. Por lo poco que puede ver, su captor no ha ido muy lejos.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; La gigantesca Bestia está en cuclillas en el centro del claro, con las garras tocando la roca delante de él, parece esperar mirando a lo profundo del bosque. Se ha despojado del largo abrigo y del gorro de lana. No lleva puestos más que unos ajados pantalones vaqueros, un espeso pelo castaño cubre su pecho, su espalda, sus brazos. Parece un ridículo fenómeno de feria al que hubieran echado de la troupe por no atraer visitantes, y que se lamentara bajo la lluvia de su mala suerte. Pero cualquiera que le mire a los ojos por un solo instante, pensaría cualquier cosa menos que es ridículo. Si el miedo y el terror que esa mirada transmiten le dejaran pensar, claro.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; De repente el monstruo mira hacia el cielo, ruge a las nubes que descargan sobre él y alza los brazos, como implorando a los dioses de la tormenta. Empuña una lanza, casi tan alta como él, que parece hecha enteramente de hierro forjado. Con un fogonazo terrible que deslumbra a Asesino, un rayo cae sobre él y un trueno ensordecedor retumba en todo el bosque. Cuando  recupera la vista, en lugar de la forma humeante y retorcida que espera ver, encuentra a la Bestia de pie, con la mirada de nuevo clavada en lo profundo de la espesura.  &lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; -Demonios- musita- No puede ser. No debería ser posible. Él no puede hacer eso. Nadie puede ya.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; A continuación, con voz profunda y terrible como la tormenta que acaba de desafiar, la Bestia grita:&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; -¿Vais a tenerme aquí toda la noche? ¡Vamos! No me hagáis ir a buscaros, no es vuestro estilo. ¡Que pase el segundo plato! Quizás tengáis más éxito que el duende.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Todo parece detenerse. Hasta la lluvia parece amainar. Se abre un claro en la nubes, por el que pasa la luz de la luna llena. El bosque mismo parece contener la respiración. Cuatro figuras embozadas entran en el claro. Salen de la espesura desde el punto en el que Bestia había posado su mirada. En silencio, sin un solo ruido que rompa la innatural quietud que ha caído sobre el bosque, lo rodean sin que él haga nada por evitarlo. Eso sí, lo hacen manteniendo la distancia y sin darle la espalda. “Más listos que yo” piensa Asesino, para su vergüenza.“O más avisados. Alguien va a pagar por esto mil veces, si salgo de aquí entero”.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Los recién llegados son altos y van vestidos de rigurosos luto. Es lo único que se puede decir con esa luz. A Asesino eso le inquieta porque a él no le hace falta luz para ver  y, sin embargo, no es capaz de verlos. Es como si se escaparan a la vista cuando intenta enfocarlos, como una perpetua sensación de estar viéndolos por el rabillo del ojo. Al duende le da dolor de  cabeza intentar fijar se en ellos y de una cosa está seguro: un humano ni siquiera se daría cuenta de que están ahí. Y no se daría cuenta para su desgracia, porque Asesino acaba de adivinar quiénes son y un escalofrío ha recorrido todo su cuerpo.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; Las sombras se ciernen sobre la Bestia. Cuando a penas están a dos metros de él desenvainan unas largas espadas y cargan. El silencio sigue siendo absoluto. Todo pasa muy rápido. Las estocadas, golpes y tajos  que lanzan son terribles. Las respuestas de la Bestia los son aún más. En apenas un minuto todo ha terminado como empezó, con Bestia en medio del claro apoyado en su lanza de hierro. Ha acabado con sus adversarios de uno en uno: Una estocada, un golpe, una dentellada, un zarpazo. Las Sombras Negras, símbolo de terror en el mundo de Asesino, han sucumbido y ahora se disuelven en la oscuridad de la noche, dejando atrás sus armas como única huella de su presencia. Hasta ahora el duende pensaba que tenía miedo, pero lo que sentía no era más que una leve desazón en comparación con el horror frío que ahora le cala los huesos. Ceja en sus intentos de escapar. Está a merced de algo que no es posible, algo que no debería existir, y que lo odia hasta unos límites que sus enemigos más acérrimos apenas pueden ni soñar.&lt;/p&gt; &lt;p style="margin-bottom: 0cm" align="JUSTIFY"&gt; El vencedor se vuelve hacia la cabaña. No ha salido indemne de la confrontación: cojea y un brazo le cuelga inerte. Con dificultad ha recogido las espadas de los vencidos y se encamina de nuevo al refugio, con ellas bajo el brazo herido. Con un gruñido abre la puerta, entra y deja la lanza y su botín apoyados en la pared. Haciendo caso omiso de su prisionero, se echa en el camastro y parece quedarse dormido aún antes de tocar con su enorme cabeza la mísera almohada. Asesino no aparta la vista de él, aterrado y fascinado a partes iguales. Así los encuentra el amanecer.  &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-5634370609340996937?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/5634370609340996937/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=5634370609340996937' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/5634370609340996937'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/5634370609340996937'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2011/09/hadas-en-madrid-titulo-revisar.html' title='HADAS EN MADRID (Título a revisar)'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-6717465985808766738</id><published>2011-09-21T13:53:00.000-07:00</published><updated>2011-09-21T13:59:20.564-07:00</updated><title type='text'>EL TESORO DEL ZAPATERO</title><content type='html'>(Este relato fue presentado al Primer Concurso de Relatos 221B, blog muy recomendable por cierto. Aunque no resultó vencedor el moderador ha tenido a bien publicarlo y yo no iba a ser menos, claro está. Espero que os guste)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;EL TESORO DEL ZAPATERO&lt;br /&gt;por Jaime González García&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡No puedo más! ¡No lo soporto! –gritaba el recién llegado–. ¡Es superior a mis fuerzas! Me acosa. ¿Por qué no deja de hacerlo? ¿Qué le he hecho yo para que me persiga con tanto ahínco? ¿Acaso no hay criminales más peligrosos que yo? No puedo más, así que me entrego a usted para que me detenga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel hombrecillo de hombros estrechos, gafas de concha y calva incipiente no paraba de repetir esas palabras una y otra vez, mientras estrujaba entre sus manos su viejo sombrero hongo. Ya llevaba así dos horas. Parecía deshecho, con los nervios destrozados, fuera de sí. Ese estado fue el que obligó al sargento Williams a hacer una pregunta que nunca antes había hecho como miembro de Scotland Yard, y ya iba para veinte años de servicio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Está bien, está bien. Queda usted detenido. Pero antes de proceder a su encarcelamiento... ¿Sería tan amable de decirme qué es lo que ha hecho?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Que qué he hecho?–respondió–. ¿Que qué he hecho, me pregunta? ¡Como si no lo supiera! ¡Como si no hubieran sido ustedes los que le pidieron ayuda! Porque ha de saber, mi querido amigo, que sin la intervención de ese malhadado caballero yo nunca hubiera sido atrapado. ¡Nunca!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Mi crimen, del cual ya hablaremos luego –prosiguió tras dar un largo trago al té que le habían servido hacía unos minutos–, resultó tan bien planeado y ejecutado que escapa a la capacidad de cualquier policía de esta ciudad. Eso dicho con el mayor de los respetos, claro está. Como todos sabemos, es en esos casos cuando Lestrade, o cualquier otro de sus superiores, recurre a ese “asesor independiente” del que tanto hablan los periódicos y que todos sabemos quién es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto lo dijo tocándose la nariz con el dedo índice y una mirada de desquiciada astucia en los ojos. Williams lo dejaba hablar, pues temía que una interrupción terminara por derrumbar a aquel hombrecillo que, a todas luces, estaba loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo ya estaba al tanto de la existencia de ese casi infalible detective. Tanto es así que decidí, antes de llevar a cabo mi obra maestra criminal, empaparme, por decirlo de algún modo, en su obra y milagros. Busqué en las hemerotecas todos sus casos publicados en prensa, y me hice con todas y cada una de las recopilaciones que ha publicado ese matasanos amigo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Me pasaba las tardes rondando por su calle y trabando amistad con los que la frecuentaban (el lechero, el cartero, la florista de la esquina, el farolero...), para poderme hacer una idea de la forma en que su psique trabaja y así no dejar pista alguna que pudiera llevarle a mi paradero. Más que nada se trataba de una medida preventiva, por si se daba la circunstancia de que le pasaran el caso. Está claro que fracasé en mi empeño, porque, desde el día siguiente de llevar a cabo mi plan, empecé a encontrármelo por todas partes. Es muy hábil para el disfraz, eso lo ha demostrado un millón de veces, pero creo conocer todos y cada uno de los que más usa y lo detectaba apenas le veía. Me perseguía, a la espera de que yo cometiera algún error que me llevara a la ruina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas alturas el sombrero hongo no era más que una bola de fieltro arrugado. Por un rato el desdichado dejó de hablar, sacudido por unos sollozos tremendos, mientras miraba a la ventana y a la puerta, alternativamente, como si esperara que el mismísimo Lucifer apareciera para llevárselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Bueno, bueno, amigo, anímese –dijo el sargento dándole palmaditas en la espalda–. Tan mal no debió hacerlo cuando no fue detenido ipso facto. –El elogio pareció calmarlo un poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Eso es verdad –prosiguió–, y es un orgullo para mí, pero, a veces, me hubiera gustado haber fallado de verdad, para no alargar esta agonía. No sé si me entiende. Es que verá, la persecución ya dura tres meses: no puedo dormir, se me ha empezado a caer el pelo y me ha salido una úlcera que debe tener el tamaño de una guinea. Es insoportable sargento, insoportable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Me lo empecé cruzar primero disfrazado de mozo de cuadra, pelirrojo y con unas tremendas patillas de hacha. Ese disfraz ya lo había usado en su primer encuentro con la señorita Adler. No se si lo recuerda. Sí, hombre, sí, cuando se infiltró entre el servicio de la casa donde ella vivía. Como me era conocido, lo detecté casi al instante, a pesar de que el engaño era tan perfecto que hasta el acento irlandés imitaba e, incluso, un domingo lo vi pasear acompañado de toda una familia ficticia que debía haberse alquilado. Aquel día le hice un gesto, desde la puerta de mi casa, haciéndole saber que lo había descubierto, y desde entonces el mozo de cuadras irlandés no ha vuelto a ser visto por la vecindad. Al verse descubierto había cambiado el disfraz. Me veía en la obligación de estar más atento que nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Pero hacerle saber que había sido descubierto fue una temeridad, ¿no cree? –preguntó Williams, cada vez más divertido con el descabellado relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Puede ser –prosiguió el hombrecillo–, pero, por aquel entonces, yo todavía nadaba en los mares de la soberbia con la facilidad de un delfín. Me decía constantemente que podría superar a aquel hombre en su propio campo. Estaba convencido de poder detectar todas y cada una de sus tretas. Creía que jamás cometería un error que me delatara. Y así fue, pero a costa de mi salud mental y física, de mi hacienda y de mi reputación. Él me perseguía con el tesón de un sabueso y yo hacía el papel del zorro acosado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Además, he de añadir que cuenta con los servicios de multitud de gente de baja extracción que, por unas monedas, me vigilaba mientras él descansaba. Estaba esa pandilla de mocosos, desarrapados y sucios, que no paraban de acosarme en la puerta de mi casa o de camino a mi trabajo y que, para colmo de la desvergüenza, se atrevían a pedirme limosna o unas monedas por ejercer de mensajeros, recaderos o limpiabotas. Ni qué decir tiene que al cabo de unos días de asedio aprendieron a mantenerse alejados de mi bastón. –Con un gesto de la cabeza señaló el delgado bastón de bambú que había en el paragüero de la entrada y prosiguió.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;»Cuando sus agentes infantiles no le fueron de más utilidad empezó a mandar a otros: mendigos, caldereros, afiladores, floristas, cerilleras... Una miríada de asalariados para vigilar todos y cada uno de mis pasos. Al cabo de unas semanas cerré mi taller alegando enfermedad y me encerré en mi casa. Si no salía más que lo imprescindible al final se cansaría, desistiría en su empeño y me dejaría en paz. Me equivocaba otra vez. Ese hombre no es humano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Volvió al truco de los disfraces para acecharme. Cada vez eran más elaborados, tanto en el maquillaje y vestuario como en la parafernalia necesaria para interpretar su papel. Un domingo se disfrazó de predicador suplente, alegando que el pobre señor Albernoon estaba en cama aquejado de ciática. Salí corriendo de la iglesia, como alma que lleva el diablo, y me dirigí a casa del legítimo pastor. Solo para cerciorarme de que estuviera bien, claro está, pues le tengo en alta estima. Y no lo estaba. No sé qué diabólico veneno empleó ese malvado, pero el pobre anciano no podía ni moverse de la cama. Ese monstruo es capaz de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Este fue el primero de los incidentes que han acabado con mi buen nombre, pues la esposa del pastor, una señora muy enérgica he de decir, se negaba a dejarme pasar a ver al enfermo, alegando que no estaba en condiciones de recibir a nadie. Por más que yo insistía en que era de la mayor importancia que viera a su marido, ella insistía en que no podía ser (seguro que también estaba conchabada con mi enemigo), de modo que no tuve más remedio que tratar de colarme por la ventana. A pesar de que tuve éxito en mi empeño, no salí indemne de allí. El viejo pastor se despertó y, asustado, empezó a llamar a gritos a su mujer. Esta entró en tromba armada con una enorme sartén. Hube de saltar por la ventana, no sin antes recibir un buen golpe en la coronilla. Como puede ver aún se nota el tremendo chichón. –Para probar que lo que decía era cierto tomó, para sorpresa del sargento, la mano de su interlocutor y le obligó a palpar esa parte de su anatomía. Efectivamente aún se notaba el chichón, ahora del tamaño de una moneda de dos chelines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Desde entonces no he podido volver a poner un pie en mi iglesia –añadió–. ¡Hasta la salvación de mi alma ha puesto en peligro ese monstruo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»Empecé a salir sólo por las noches y por la ventana trasera de mi casa. Dejaba siempre una lámpara encendida para que pensara que aún me encontraba en mi habitación. Aún así me lo topé como el fumador de opio que interpretó en “La Liga de los Pelirrojos”. Incluso, una noche en que mis pasos me llevaron hasta Whitechapel, me pareció verlo aderezado como una vieja meretriz, pero de esto no estoy seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»La poca reputación que me quedaba se vio reducida a nada cuando la señora Tate, miembro de una asociación que aboga por la erradicación de ese barrio de mala muerte, me vio saliendo de uno de los callejones más sórdidos. Yo solamente huía de una sombra que me seguía y que se parecía sospechosamente al medicastro ese que lo acompaña. Ninguna de mis explicaciones sirvió para nada y ahora me veo reducido a la condición de paria dentro de una comunidad en la que antes era respetado. Vivo en la más absoluta de las desesperaciones. Ya veo su cara de halcón por todas partes. Me estoy volviendo loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pobre hombre rompió de nuevo a llorar desconsoladamente. Williams, ya más preocupado que divertido, le tendió un pañuelo limpio que él usó para sonarse con un trompetazo que no hubiera desentonado en una manada de elefantes de la India.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Hoy ya ha sido la gota que ha colmado el vaso, como decía mi difunto padre. Hoy ha tenido la indecencia de venir a verme, a la hora del té, pero no de frente como todo gentilhombre debiera hacer. No, hoy también ha decidido presentarse representando un papel: el de anciano vendedor de libros. Ya no he podido más. He explotado y me he arrojado sobre él como una fiera. Tildándole de cobarde, sádico y diabólico monstruo, la he emprendido a golpes de bastón con él. Tanta ha sido mi furia  que lo he puesto en fuga. A continuación, sabiéndome condenado, he decidido no brindarle, al menos, la satisfacción de detenerme. Y bien que he hecho, porque ya estaba el muy truhán con un policía a la puerta de mi casa cuando me escapaba yo por la ventana trasera, con el botín fruto de mis actividades delictivas bajo el brazo, rumbo a esta comisaría y a este su despacho. Y aquí me tiene. Renuncio a mi derecho a un abogado, métanme entre rejas y tiren la llave. A cambio quiero que me garanticen que jamás volveré a saber nada de ese implacable ser sin entrañas o sé que enloqueceré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Entonces– inquirió el sargento–, ¿su crimen fue un robo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Como si no lo supiera. Si no aprende a mentir un poco mejor, sargento, le veo pocas posibilidades de ascenso, no se lo tome a mal. Efectivamente mi plan maestro fue para ejecutar un robo. El robo más elegantemente ejecutado desde el Gran Robo del Tren. El objeto de mis desvelos estaba guardado literalmente bajo siete llaves y solamente el Can Cerbero igualaba en ferocidad a la bestia que lo custodiaba. Aún así todas esas precauciones fueron en vano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;»¡Me hice con él! –dijo ufano–. Se trata de un tesoro de incalculable valor, que he dejado a buen recaudo en manos de uno de sus subalternos. De hecho, no he dejado de insistir hasta que lo ha guardado en una de sus robustas taquillas. Si quiere verlo está a su total disposición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La curiosidad picó al veterano sargento, que se levantó mientras, para alegría del reo voluntario, dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Efectivamente, voy a inspeccionar tan gran tesoro. Me temo que una de nuestras taquillas, por robusta que sea, no será suficiente para garantizar la seguridad de algo de tanto valor. Hágame la merced de permanecer en mi despacho y no olvide que está bajo arresto. –Con esto pareció sosegarse el pobre hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salió de su despacho la expectación entre sus subordinados era evidente. El viejo Williams llevaba casi tres horas encerrado en el viejo cuarto de descanso con aquel loco que, entre sollozos, había entregado una vieja maleta atada con unas cuerdas al cabo de guardia y había exigido la presencia del oficial de guardia. Lo habrían mandado a paseo si no hubiera sido reconocido por uno de los guardias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Bah! Sólo es el viejo Thorpe, el zapatero de Baker Street –dijo–. Por lo visto se le fue la chaveta has unos meses y aún no ha vuelto a sus cabales. Dejadle hacer, ya se sosegará. Además, hoy la tarde parece tranquila y puede ser divertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El interés había aumentado aún más cuando uno de los compañeros que hacía la ronda llegó acompañado de un viejo vendedor de libros. Venía el pobre hombre con golpes que recordar y dispuesto a interponer una demanda contra el desgraciado zapatero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Sin cruzar palabra, oiga, sin cruzar palabra –repetía una y otra vez–. He llamado a su puerta a ver si le interesaba la nueva Enciclopedia Universal, pues así me gano el pan honradamente, y el muy animal se ha lanzado sobre mí como una fiera y me ha dado de bastonazos. Si no me voy corriendo me mata, amigos míos, me mata seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez sosegado y despedido el librero, al que la caridad cristiana impedía denunciar a un pobre hombre fuera de sus cabales, la salida del sargento del cuarto de descanso añadía un capítulo más aquella historia que tan distraída estaba haciendo la tarde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¿Y bien, señores? –dijo al percibir tamaña expectación–. ¿No tienen nada mejor que hacer? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Vamos sargento, que estamos en ascuas. Veamos el fabuloso tesoro –dijeron todos, casi a coro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fingiendo que lo hacía a regañadientes, Williams tomó las llaves de la “robusta taquilla”, que no era más que el armario de las escobas, y sacó la mohosa maleta. Al deshacer los nudos la maleta, prácticamente, se les deshizo entre las manos. Dentro no había más que una bolsa de fieltro bastante llena. Tintineaba al agitarla y, con cuidado no fuera a ser de verdad un tesoro perdido, vaciaron su contenido sobre la mesa del cabo de guardia. Dedales. Unos doscientos dedales de todo tamaño, forma y material rodaron sobre la mesa. Los había de hierro, de acero, de madera, de alpaca, de porcelana decorada. Había dedales como para proteger de los pinchazos a todas las costureras de Londres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–¡Demonios! –exclamó uno de los guardias más veteranos–. ¿No os acordáis que hace tres meses los herederos de la Vieja Smith se quejaron de que habían entrado en su casa y envenenado con laxante al terrier asqueroso aquel que tenían? Dijeron que lo único que se habían llevado era la maleta que les había dejado la Vieja con la horrible colección de dedales de su difunto marido. Mirad por donde, un loco roba la obsesión de otro loco. ¡Cómo está el mundo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un suspiro el sargento Williams ordenó a todos que volvieran al trabajo, que alguno habría, y al cabo que llamara al hospital para que vinieran a recoger a pobre señor Thorpe. Ya se encaminaba hacia el cuarto donde estaba el “detenido” cuando un terrible aullido sobresaltó a toda la comisaría. &lt;br /&gt;–¡Es él! Al fin ha venido a triunfar sobre mí. Pues no lo hará, ahora mismo me largo de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se oyó un ruido de cristales rotos y el de un cuerpo a chocar con el suelo. Williams entró en tromba en su supuesto despacho y se encontró con que el pobre hombre se había arrojado por la ventana. Afortunadamente no estaban más que en un primero y solo se había torcido un tobillo. Cuando llegaron a la calle, los policías se encontraron con que el zapatero trataba de huir, medio cojeando medio a brincos, mientras con una risa demente gritaba:&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;–¡No me pillarás, no tú! Jejejeje. ¡No me pillaras, no tú! Jejejeje.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Lo detuvieron y se vieron en la obligación de esposarlo, porque ahora no quería entrar en el mismo edificio del que antes no quería salir por nada del mundo. Sus ojos dementes no dejaban de mirar a una pareja de caballeros de mediana edad, sin nada de particular, que parecían esperar a alguien en la esquina de la propia comisaría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún se debatía cuando los enfermeros del hospital se lo llevaban al carro ambulancia, amarrado con una camisa de fuerza. Los dos caballeros todavía estaban allí, esperando. Lo que ocurrió cuando pasó a su altura fue todavía peor:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Yo te maldigo, bestia con hielo por sangre –gritó con voz terrible–. No me pillarás porque ya me han pillado. ¡ÑAÑAÑAÑAÑA! –cantó con voz de niño–. ¡Estreñido! ¡Drogadicto! ¡Maricón! –Escupía y pataleaba. Maldecía como un estibador de Liverpool. Y todo el tiempo parecía dirigirse al caballero alto, al que no quitaba ojo de encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos señores se quedaron helados ante tamaña demostración de locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Una verdadera pena cuando la mente del hombre desvaría –dijo el más bajo de los dos–. ¿No le resulta conocido ese desgraciado caballero?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–Me temo que no lo había visto en mi vida -respondió el otro-. Retirémonos ahora que ya hemos resuelto los asuntos que nos traían aquí, querido amigo. He de meditar sobre ese nuevo asunto de la Rata Gigante, y le confieso que me pone los nervios de punta."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;FIN&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;El blog en custión es: http://belakarloff221b.wordpress.com/ e insisto en que es muy recomendable, te guste Sherlock Holmes o no.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-6717465985808766738?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/6717465985808766738/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=6717465985808766738' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/6717465985808766738'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/6717465985808766738'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2011/09/el-tesoro-del-zapatero.html' title='EL TESORO DEL ZAPATERO'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-7720682865947951364</id><published>2011-04-16T02:12:00.000-07:00</published><updated>2011-04-15T17:24:43.205-07:00</updated><title type='text'>COSTUMBRES</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;(Relato corto presentado al certamen de Cuentos Cortos de Renfe 2011)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De mi casa a la oficina hay hora y media de trayecto, la mayor parte del cual paso en un tren de Cercanías. Tres horas de viaje al día, en el mejor de los casos, que aprovecho para leer, escuchar música, dormir, mirar a las musarañas y, desde hace un año, observarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se sube una estación después de la mía y continúa viaje cuando yo me apeo. También vuelve en el mismo tren que yo. Como yo, es de costumbres fijas, siempre se sienta en el mismo asiento, frente a mí, de espaldas a la marcha, siempre pone su mochila en el mismo sitio, siempre lee, escucha música, duerme o mira a las musarañas en la misma posición.¿Habrá tomado por costumbre observarme a mí? No lo sé, me gustaria pensar que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En este año hemos cruzado cuatro palabras diarias: “Buenos días” y “Buenas tardes” por la mañana al partir y por la tarde al volver, respectivamente. He calculado que han sido unos doscientos días, así que resultan ochocientas palabras. Creo que hay compañeros de trabajo, a los que veo ocho horas diarias, con los que he hablado menos en los seis años que llevo en la empresa. Esa idea me parece curiosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy hemos roto con nuestras costumbres. Hoy ella se ha subido al vagón con una extraña expresión en el rostro y, al ver que era yo el único ocupante, ha empezado a  llorar. Quiero pensar que, al igual que ella para mi, yo soy alguien que forma parte de su vida, aunque sea de una forma efímera y, por qué no decirlo, extraña, y que llorar delante de mí no la incomodaba. Me he levantado y le he tendido un pañuelo limpio. Me he sentado a su lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy me he pasado de parada y he llegado tarde a la oficina. Hoy he perdido un pañuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana cambio de asiento. De espaldas a la marcha.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-7720682865947951364?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/7720682865947951364/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=7720682865947951364' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/7720682865947951364'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/7720682865947951364'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2011/04/costumbres.html' title='COSTUMBRES'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-7150899648499431650</id><published>2010-07-19T15:09:00.000-07:00</published><updated>2010-07-19T15:21:56.549-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EL VIAJE'/><title type='text'>EL VIAJE (II)</title><content type='html'>RELATO DIVIDIDO EN PARTES:&lt;br /&gt;PRIMERA PARTE: &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;http://hrundivbaksi.blogspot.com/2010/07/el-viaje.html&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Sigamos, que nos dan las uvas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aún con todos los esfuerzos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, aún sin la intromisión de la prensa amarilla, aunque todos hubieran remado en la misma dirección para esclarecer los hechos, nadie hubiera podido averiguar el destino que había corrido esa gente. Solamente una persona en todo el universo tenía la capacidad para deducir los hechos acontecidos ese día de ventisca, pero Sherlock Holmes es un personaje de ficción inventado por un inglés a finales del XIX (¿o quizá no?). Esto es lo que pasó si es que usted, amable lector, desea seguir con nosotros.&lt;br /&gt; Como ya dijimos el autobús partió a las cinco de la tarde con sus veintiocho ocupantes. Desde la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales tomaron las carretera de Aravaca,  para enlazar con  la Nacional V, dirección Badajoz. Esta era, y es, la ruta más sencilla para llegar a los pueblos del sudoeste de la provincia de Madrid. Una vez pasados los pueblos de Alcorcón y Móstoles, paradigma de las ciudades dormitorio españolas (Ve solo a dormir si puedes), salieron a una zona en la que aún se adivinaba el carácter agrícola que la zona había tenido hasta hacía no demasiado. Si el incidente, episodio de ira divina, o de su providencia, conjunción de esferas, colapso espacio-temporal, o como quiera llamárselo hubiera tenido lugar en más cerca las grande aglomeraciones de población de la zona, quizá todo hubiera sido diferente. Quizá hubiera sido peor. &lt;br /&gt; Porque lo que en realidad ocurrió es que de repente, si previo aviso, la nube que amenazaba descargar comenzó a hacerlo. Y de qué manera. Al cabo de pocos kilómetros, Ceferino, avezado conductor, curtido en mil y una batallas al volante, se olió aquello no era normal y comenzó a musitar una oracion a San Cristobal, patrón de su pueblo y, por un afortunado azar, también de los conductores. Y debió ser atendido, porque se lo llevó con él a ese cielo en el que creía, y como se verá más adelante casi fue una suerte para él. Fue al primero que perdieron y ninguno de los cayeron más adelante tuvieron final más rápido y dulce,o varios de ellos le dedicaron a Ceferino sus últimos pensamientos, y todos, absolutamente todos eran versiones del tema “¡Jodido cabrón con suerte!”. &lt;br /&gt; Volvamos a lo que nos ocupa, que nos dispersamos. Nevaba, muchísimo. Y hacía un viento que cortaba la respiración, pero Ceferino, profesional como pocos era el responsable de la seguridad del pasaje y no iba a dejarse arredrar por unos cuantos copitos de nieve mal contados, que estas cosas siempre parecen peores de lo que son. Además, San Cristobal no le había fallado nunca, así que decidió parar a ver conseguía llegar hasta la última gasolinera y desde allí llamar a Protección Civil, al Ejército o a quien narices se pudiera hacer cargo de sacar de allí a aquellos muchachos tan majos y tan raros, porque, y aquella era otra de las rarezas de la situación su movil habia dejado de funcionar y la radio del autobús parecía querer hacerle los coros a la tormenta con continuos ruidos de estática.  En el momento en que consiguió hacer que el coche se detuviera, cosa bastante dificil porque patinaba de mala manera y ninguno de los sistemas de seguridad que se suponía debian evitar aquello parecía funcionar, abrió la puerta delantera, se envolvió en una mohosa manta que guardaba debajo del asiento y con un “Voy por ayuda porque así no podemos seguir, no veo una foca en una pista de tenis y si continuamos nos la pegamos fijo. Dejo la calefacción dada y en el portameletas hay mantas de sobra. ¡Ah! Y mi señora me ha puesto un termo con caldito de pollo, seguro que sigue caliente. En una horita o así estoy aquí, con la División Brunete si es necesario, ¡por estas!” Y besando la medallita de San Cristobal salió al  frío de fuera. No volvieron a verle. Nadie lo conocía, nadie lo echó demasiado de menos, pero siempre fue considerado el primer Heroe Caido y su nombre consta en las Sagas de los Veintiocho en un lugar de honor.&lt;br /&gt; Comenzaba así la espera. Se repartieron las mantas, afortunadamente había mucha parejita en la expedición de manera que ellos compartían y compensaban la escasez de tela con exceso de cariño. Hasta ese momento habían estado bastante tranquilos todos, asumiendo que lo de ver estrellas iba a quedar para otra noche pero que, en cuanto se alejaran de la malhadada nube, podrían llegar sin problemas a la finca de Doña Rosa y montar  la fiesta en el cobertizo que, según informaciones de Naco, sobrino de la susodicha Doña, se alzaba en el lugar y en el que había chimenea y colchonetas para todos.  La horita o así, pasó en un suspiro, y detrás de ella unas tres o cuatro más, o al menos así lo creyeron. Y al cabo de ese momento empezaron a ponerse nerviosos, aunqeu no dio para dramtismos y momentos de histeria, porque poco a poco, uno tras otro fueron cayendo a una duermevela primero, sueño profundo después, que hubiera supuesto, si aquello hubiera sido una tormenta de  nieve normal, que al amancer lo que se hubiera encontrado dentro del autobus hubieran sido veintisiete polos extragrandes sabor humano. &lt;br /&gt; Solo Rodrigo consiguió mantenerse medio despierto, y solo él pudo sentir ese momento en que todo se difuminaba a su alrededor, cuando todo, durante un instante, parecía aguantar la respiración a la espera de algo. Ese algo ocurrió pero Rodrigo no dio la voz dde alarma porque estaba acostumbrado a ese tipo de circunstancias, que él crei eran fruto de una leve enfermedad psiquiatrica, que él mantenia en secretoy que nunca le habia impedido ser una persona más o menos normal. Como la tormenta no era normal, tuvo el mal gusto de mantenerlos helados pero vivos para lo que después vendría, que sería sin lugar a dudas mucho peor que una dulce muerte por congelación, de manera que el amanecer los encontró a todos acurrucados unos contra otros, ateridos de frío y sin saber dónde narices estaban.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-7150899648499431650?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/7150899648499431650/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=7150899648499431650' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/7150899648499431650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/7150899648499431650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2010/07/el-viaje-ii.html' title='EL VIAJE (II)'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-744616260391619384</id><published>2010-07-18T12:23:00.000-07:00</published><updated>2010-07-19T15:22:20.687-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EL VIAJE'/><title type='text'>EL VIAJE</title><content type='html'>Algunos, que creían en Dios y esas cosas, opinaban que aquello ocurrió porque el Ser Supremo dejó una puerta abierta al Infierno para castigarnos, o enseñarnos algo, o las dos cosas. Los que no creían, o no pensaban que Dios se preocupara por esas cosas, decían que el “incidente” había sido una demostración de no sé qué teorías de la física moderna, que indicaban que hay una infinidad de universos y que todo lo imaginable, o lo inimaginable, era posible. Rodrigo, que al fin y al cabo es el que nos interesa, porque esta es su historia, pensaba lo mismo que una de las pegatinas para el coche más vendida de la historia: “Shit happens”, es decir, la mierda ocurre y ya está. Y tiende a caer como todas las cosas, hacia abajo, y por eso no le extrañó demasiado verse metido en una movida como aquella movida. Si estás en lo más bajo y empieza a llover mierda, te toca una parte verdaderamente enorme de la misma. La verdad es que cualquiera de las tres teorías resultaba totalmente válida, ya que ninguno de los implicados tenía ni puñetera idea de qué había pasado, lo cual hacía que siempre hubiera un tema de conversación para las noches frías pasadas al calor de una lumbre y una botella de vodka de patata.&lt;br /&gt; Era en aquellas noches, cuando el abominable vodka casero nublaba la vista y cancelaba temporalmente cualquier capacidad psicomotriz, cuando a Rodrigo le daba por pensar en cómo había empezado todo. La verdad es que no solía estar nunca en condiciones de sacar una conclusión  válida y, de todas maneras, de nada habría servido. Siempre, antes de caer inconsciente ante el fuego del hogar, acababa diciendo las mismas palabras&lt;br /&gt; “¿Por qué coño me levanté de la cama aquel día?”&lt;br /&gt; Fue en un día desapacible, por llamarlo de algún modo. Unos de esos raros días en los que nevaba en Madrid y toda la región se convertía en un caos. Y fue una suerte que nevara, pues así fueron menos, como más adelante se contará, los que compartieron el desgraciado destino que los aguardaba en un lugar tan prosaico, a priori, como El Álamo, pueblo de la provincia de Madrid que quedaba, como diría el filósofo, “allá donde Cristo perdió el walkman”. &lt;br /&gt; La aventura comenzó, contra cualquier pronóstico,  en el club de Astronomía de la Facultad de Económicas el cual, como el lector se podrá imaginar, no era de los más populares entre los estudiantes, lo cual es razonable si se estudia el corte de los matriculados allí. Cuando lo que verdaderamente te interesa es sacar la carrera cuanto antes para trabajar en la empresa de papá, o para opositar, o para conseguir un trabajo que te permita pagar una hipoteca, en el peor de los casos, no son muchos los candidatos a entrar en una asociación sin ánimo de lucro que se dedica a mirar estrellas y que no va a representar un apunte demasiado brillante en tu currículo. &lt;br /&gt; Sin embargo, fruto de la tenacidad de unos cuantos estudiantes raros y de la liberalidad (bendita liberalidad) de un decano amante de salir en las portadas de los periódicos universitarios como promotor, o incluso mecenas, de todas las actividades extra escolares que imaginarse puedan, Económicas contaba con grupo de teatro, coro, diversos equipos de deportes minoritarios (volley, balonmano y algo muy raro llamado Lacross) y el ya mentado Club de Astronomía “Perseo”. Mas esta buena estrella se hallaba en un tris de irse al garete a causa de una inoportuna recesión económica global, que se tradujo en un drástico recorte en las subvenciones y en un escrito, sobriamente redactado y firmado por el decano amante de las artes y las ciencias, que venia a decir que, o se demostraba el interés de los alumnos en las actividades de la asociación, o se cortaba el grifo. Y, para demostrar susodicho interés, iba a ser necesario presentar un libro de socios en el que constaran, al menos, cincuenta matriculados en las diversas carreras que se cursaban en la Facultad.&lt;br /&gt; Entre los socios de Perseo cundió el pánico. Ni siquiera en sus mejores días habían pasado de la docena de socios, y en aquellos momentos se habían estabilizado en la nada halagüeña cifra de seis cazadores de estrellas aficionados, a saber: Rodrigo, presidente, Carlos, tesorero y los cuatro vocales, Ñaco, Esteban, Alberto y Luis. En su descargo hemos de decir que no era porque no lo intentaran, todos los viernes había reunión en la cafetería, anunciada mediante carteles por todo el recinto, en las que se animaba a los futuros economistas y empresarios a levantar su mirada de los modelos de la Teoría de Juegos de John Nash y los balances y admirar las maravillas del firmamento. Nunca tuvieron demasiado éxito, será porque ninguno eligió marketing como asignatura de libre configuración, de manera que al final acababan esa media docena de románticos,  demasiado malos en matemáticas para estudiar astrofísica y demasiado cobardes para no elegir una carrera con “pocas salidas” y, armados de sillas de jardín, prismáticos y un telescopio de segunda mano, se plantaban en mitad del campo de fútbol a disfrutar de lo que les brindara la noche, si esta resultaba despejada. Si no lo era, acababan de copas en Casa Paco, borrachos (al fin y al cabo eran universitarios un viernes noche) y divagando si “2001, odisea en el espacio” reflejaba bien lo que sería realmente un viaje interplanetario o si Kubrick era un capullo pretencioso. Aquellos días dorados tocaban a su fin, y no porque ya no les dieran más pasta para la compra de lentes nuevas o los billetes de tren a la sierra, sino porque aquel viernes de diciembre se presentó en la reunión de emergencia el hermano de Carlos, un tipo aún mas capullo que Kubrick,tuno para más inri, que sentenció:&lt;br /&gt; “¡Pues haced lo que nosotros! Montáis un sarao, hincháis a la peña de sangría y al final pasáis el libro de socios diciendo que necesitáis “simpatizantes”. Antes de que os deis cuenta, tenéis cien tipos que piensan que vais a montar una de estas todos los viernes”.&lt;br /&gt; Normalmente las sugerencias del tuno caían en el más absoluto de los ostracismos, sin embargo esta vez, y esto se puede tomar como una medida de la desesperación de estos astrónomos aficionados”, le hicieron caso. Maldita la hora.&lt;br /&gt; Siguiendo las instrucciones del tuno, se dejaron el presupuesto que se iba a dedicar a un juego de mantas térmicas, para las frías noches de invierno, en carteles enormes, de papel satinado y colores brillantes, en los que se veía un enorme vaso de sangría en la mano de una rubia neumática, casi de tamaño natural, al lado de un minúsculo, casi invisible telescopio, contrataron a un informático para que hiciera una página web y gestionara el blog y las cuentas de facebook, tuenti, netlog y twitter que se abrieron “ad hoc” y alquilaron un autobús de dos plantas, climatizado y con baño. En definitiva hipotecaron el futuro de la asociación aunque, por suerte, ese iba a ser el menor de los problemas que el viaje provocaría.&lt;br /&gt; Si se hubieran parado a pensar un solo momento hubieran dejado la excursión para otro día. Porque el día amaneció desapacible como pocos. Había nevado, y eso que era mediados de marzo y la primavera debería haber empezado a dar señales de vida, un viento. frío y seco, cortaba caras y helaba manos y pies. Además el cielo estaba encapotado con un manto gris plomo bastante ominoso, y cuando dieron las cinco de la tarde, hora de salida desde la propia facultad, no es que hubiera despejado demasiado. Sin embargo siguieron adelante, era el ahora o nunca para la asociación, asi que en cuanto fueron una cifra apreciable (27 personas) subieron al autobús destino la finca de Doña Rosa, sita en El Álamo, último pueblo de la provincia de Madrid, lugar que no tuvieron la suerte de conocer porque nunca llegaron a destino.&lt;br /&gt; Mucho se habló después del autobús desaparecido junto con 27 estudiantes y su conductor, en plena Nacional V, durante la extraordinaria ventisca que se abatió sobre Madrid aquel sábado 17 de marzo. Policía nacional, Guardia Civil, CNI y todo aquel que tenía algo que ver con los servicios de seguridad de este país, dedicaron tiempo y esfuerzos extraordinarios para esclarecer los hechos, sin ningún resultado. Las cadenas de televisión entrevistaron a todo aquel que podía, remótamente, tener relación con el vehículo y sus ocupantes, desde familiares a cualquiera que hubiera transitado por esa carretera ese día, sin que consiguieran aclarar nada y con el agravante de enfangar la investigación policial con descabelladas teorías y soprendentes testimonios de testigos que, en el mejor de los casos, acababan de salir del hospital psiquiatrico con el alta parcial y, en el peor, querían hacer caja con la desgracia ajena. Cuando la cosa se enfrió, porque a todo se acostumbra el ser humano, hasta a la desaparición sin dejar rastro de un autobús de de cuatro toneladas con todos sus ocupantes, solamente los amantes de lo extraño quedaron para recordar a los chicos de Perseo, bueno, ellos y las pobres familias, pero estas no tenían un programa en la telvisión los domingos a medianoche para recordar a todos que 28 personas se esfumaron en el aire para no volver a aparecer nunca, así que tuvieron que conformarse con dejar flores en la puerta de la Facultad de Economía cada 17 de marzo, a las cinco de la tarde.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-744616260391619384?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/744616260391619384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=744616260391619384' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/744616260391619384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/744616260391619384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2010/07/el-viaje.html' title='EL VIAJE'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-818952673754343331</id><published>2010-04-29T16:40:00.000-07:00</published><updated>2010-04-29T16:44:37.763-07:00</updated><title type='text'>De vuelta con la burra al trigo</title><content type='html'>Ya vuelvo a estar perdido, si es que alguna vez llegue a encontrarme. Espero que reabrir este blog y, sobre todo, darlo a conocer, me ayude a salir del agujero en el que estoy metido. No diré mas por ahora para no crear falsas expectativas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-818952673754343331?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/818952673754343331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=818952673754343331' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/818952673754343331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/818952673754343331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2010/04/de-vuelta-con-la-burra-al-trigo.html' title='De vuelta con la burra al trigo'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-3183634315014635527</id><published>2009-10-12T13:25:00.000-07:00</published><updated>2009-10-12T13:27:44.505-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>Lunes 12 de octubre de 2009&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto que ahora empiezo no es un diario, porque la exigencia de escribir un diario es para mí demasiado grande.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he oído decir que se escribe mejor cuando no se es feliz. Si eso es así esta historia que ahora escribo debería resultar una verdadera maravilla porque, sí amigos, estoy a mil jodidas millas de ser feliz. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A un mes de cumplir los treinta, entre mis logros mas sonados se cuentan: El no aprobar, en prácticamente diez años de paso por la universidad, ni la mitad de las asignaturas de la carrera de Economía; el trabajar en muchos sitios, nunca más de unos meses cada vez, en los que los demás siempre están de paso, buscando algo mejor (y cuando me dieron una oportunidad no fui capaz de aprovecharla y encima le eché las culpas de mi fracaso a un pobre desgraciado, que por casualidad era mi jefe); el no ser capaz de mantener una relación sentimental adulta, de no querer esforzarme por hacer feliz a la otra persona, aunque ella siempre estuviera allí para aguantar mis problemas y, encima, tener la habilidad de quedar siempre como el abnegado en la relación; y por último no ser capaz, siquiera una vez, de esforzarme en sacar una oposición que está claramente por debajo de mi capacidad intelectual, pero a una distancia sideral por encima de mi capacidad de esfuerzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como pueden ver la cosa no pinta nada bien en estos momentos, desmotivado, enfadado con el mundo porque me da miedo enfadarme conmigo mismo, aunque bien sé que no hay más responsable que yo, me dedico a dejar pasar día tras día en la misma dinámica, en la misma rutina de pérdida de tiempo, de molicie, de desidia. He pensado en escribir, pero tampoco tengo la voluntad de escribir siquiera cincuenta palabras al día. He pensado intentar dedicarme al teatro, en cualquiera de sus actividades relacionadas, ya que en eso gasté la mayor parte de mi tiempo en los días dorados de la universidad, pero me da miedo, más bien terror, lo duro que es poder ganarse la vida en ese mundo. He pensado irme al extranjero, pero tampoco me sale de los cojones ponerme a aprender un idioma nuevo o a buscar la forma de viajar y establecerme. Hasta he considerado dedicarme a la cocina, pero es que la mera idea de pasarme ocho horas metido en una cocina me parece tan cansado. En definitiva, que antes de decidir qué demonios quiero hacer con mi vida, he de conseguir vencer la resistencia que yo mismo ejerzo contra cualquier tipo de esfuerzo continuado. Y ahí reside el problema, sé que cuando algo me entusiasma, me dedico a ello de manera obsesiva, pero ahora no hay nada que me entusiasme, ni siquiera que me atraiga o que despierte mi curiosidad. Estoy atorado, varado en la playa y ni siquiera tengo ganas de aletear para volver al mar. He de salir de aquí o no sé donde voy a ir a ir a parar, pero seguro que no va a ser a ningún lado bueno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-3183634315014635527?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/3183634315014635527/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=3183634315014635527' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/3183634315014635527'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/3183634315014635527'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2009/10/lunes-12-de-octubre-de-2009-esto-que.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-7034915824766667436</id><published>2008-09-04T15:40:00.000-07:00</published><updated>2008-12-26T03:54:16.226-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='cuarteto'/><title type='text'>PARTITURA DEL CUARTETO DESASTRE (I)</title><content type='html'>&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm"&gt;PARTITURA DEL CUARTETO DESASTRE&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;La polilla llevaba un rato golpeando el cristal del quinqué que alumbraba encima de la cómoda. Esa era la única luz de la deprimente habitación, y el pequeño insecto el único entretenimiento que podía disfrutar una persona que llevaba atada en el suelo desde hacía unas ocho horas. Por fin, en un último intento de desesperada locura, la mariposa nocturna consiguió lo que llevaba intentando desde que cayó la noche, se coló por el tubo de la lámpara de petróleo y ardió aumentando la luz durante un breve instante, despidiéndose con un fogonazo blanco. Un final terrible y hermoso.&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;Rompió a reír. “Bonita metáfora” dijo en voz alta. Aunque no creía que hubiera nadie que pudiera oirlo, no quería que aquellos cabrones pensaran que había perdido el juicio allí, atado en la oscuridad, sin saber qué le tenían reservado. Secretamente pensaba que el seso ya lo había perdido hacía unos meses, cuando ella volvió a llamar a su puerta. &lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;Cualquier otro, a poco que tuviera dos dedos de frente, se hubiera dado cuenta de que todo volvería a acabar como el Rosario de la Aurora. Pero, la última vez que se lo hizo mirar, le habían calculado un dedo y tres cuartos. Esa era la única explicación racional que podía dar al respecto de que ella lo hubiera embarcado, otra vez, en una descabellada aventura. Los diez años que habían pasado desde que la conociera le habían quitado de la cabeza sueños y pelo, pero no habían sido capaces de modificar, ni un ápice, el monolito de lúcida estupidez en que se convertía su conciencia cuando ella lo miraba con aquellos ojos verdes.&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;Ella, lámpara, él, polilla. Siempre había sido así, y por eso se veía ahora metido en tamaño carajal. De todas formas, no le guardaba rencor, eso lo tenía reservado para aquellos que lo habían atado. Y has de tener mucha confianza en tu habilidad con los nudos marineros, y en los productos de “Amigos de la Escalada” empleados en amarrar, al armario de la abuela, a un tipo al que apodan “Montaña”.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="MARGIN-BOTTOM: 0cm" align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-7034915824766667436?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/7034915824766667436/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=7034915824766667436' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/7034915824766667436'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/7034915824766667436'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2008/09/partitura-del-cuarteto-desastre-la.html' title='PARTITURA DEL CUARTETO DESASTRE (I)'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-4813380351035079469</id><published>2008-02-05T10:31:00.001-08:00</published><updated>2008-02-05T11:20:42.963-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Órdago'/><title type='text'>¡Órdago!</title><content type='html'>La niebla tenía, aquel día, la consistencia y el color de las gachas de harina de almorta. Aquel día... fue el día en que yo, Abutardo McKórnickol, licenciado en filología turkmena y doctor en "Cosas Malas" por la prestigiosa universidad de Nictokamis (estudios a distancia, incluso transdimensional) descubrí la verdad.&lt;br /&gt;    En estas páginas que escribo, querido lector, hallarás lo que realmente se oculta tras ese velo de estúpida ignorancia, que embota la inteligencia y los sentidos de casi toda la humanidad. En este autoimpuesto retiro de Bolluyos del Condado, he encontrado, al fin, la paz suficiente para dejar constancia de la horrible realidad que, con estos desgraciados ojos, tuve el horror de contemplar. Las manos me tiemblan y el corazón se me para al recordar aquella noche con niebla, en la que deseé no haber nacido.&lt;br /&gt;    Todo comenzó una soleada mañana de junio. Disfrutaba yo de unas merecidas vacaciones tras un duro curso que había culminado con mi doctorado en "Cosas Oscuras,Negras, Tenebrosas y Viscosas", abreviando "Cosas Malas", en la honorable facultad de ¡Uy, que susto! de la Universidad de Nictokamis. Me ufanaba yo de mi nuevo doctorado,muy orgulloso de haber superado tan ardua carrera, a pesar de no ser la especialidad que yo había elegido como primera opción (la nota de corte para acceder a los estudios "Cosas con Tentáculos" se había puesto por las nubes desde que se empezó a impartir en una famosa pulpería del centro de Vigo), cuando llegó la noticia de la desaparición de mi mejor amigo, y colega de estudios, Chinchillos Fountain.&lt;br /&gt;    La noticia, si bien me horrorizó, no me sorprendió en absoluto, ya que Chinchillos se había embarcado en una descabellada expedición, contra la cual todos sus amigos intentamos advertirle. Había decidido encaminar sus pasos hacia ese peligroso e ignoto territorio denominado Los Cerros de Úbeda. Una oscura cordillera, no muy grande en tamaño, ni en altura, pero tan inmensa en misterios y maldad que había pasado a formar parte del refranero popular. Irse "Por los Cerros de Úbeda" era mucho más serio de lo que parecía, pocos volvían y ninguno en sus cabales.&lt;br /&gt;    Las autoridades, como siempre, acallaban todas esta desapariciones. De hecho, se había formado un cuerpo de operaciones especiales, el QNSENET(*1), para la vigilancia y encubrimiento de todo hecho extraño acaecido, tanto en esta zona, como en otras igual de ominosas, como los oscuros páramos de Babia o la nebulosa zona situada entre Pinto y Valdemoro.&lt;br /&gt;    El bueno de Chinchillos decía que había hecho un sensacional descubrimiento, que pronto estaría en los anales de la historia de las investigaciones sobre hechos extraños y paranormales. Esa fue su perdición. Chinchillos, tan cuerdo y sensato como cualquiera, perdía el sentido común cuando se trataba de acabar siendo contado entre los grandes. Ser nombrado junto al gran Zen U-trio, descubridor de tres clases distintas de gambusinos; Cilicio Dolorosa, el primero en organizar un safari debajo de su cama y cazar un hermoso ejemplar de hombre del saco; y, sobre todo, el gran Frick Herrr Himmenner, cuyos estudios, de tan profundos y horribles secretos trataban, que no se le permitía a nadie conocer de ellos. De esta manera, mi amigo, cegado por las ansias de fama, hizo oídos sordos a todas nuestras advertencias y se encaminó hacia los Cerros de Úbeda.&lt;br /&gt;    Partió una malhadada mañana de Abril, con la única compañía de su sirviente Gervasio, un indígena bargueño, sordomudo y tuerto, que lo acompañaba desde hacía algunos años. El viaje se desarrolló sin incidentes hasta adentrarse en las peligrosas tierras cercanas a los Cerros. La última noticia nos llegó, por carta,  desde un pequeño pueblo que Chinchillos nombraba como "Vejigar". Posteriores iinvestigaciones revelaron que se trataba del pueblo de Begijar (el bueno de Chinchillos era un hacha en eso de encontrar especies con dos cabezas o más, pero no prestaba demasiada atención a nimiedades como la ortografía)... CONTINUARÁ&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(*1) QNSENET: Siglas correspondientes a "¡Que No Se Entere Ni El Tato!" Evidentemente, el que bautizó al grupo no tenia tiempo de andarse con eufemismos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-4813380351035079469?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/4813380351035079469/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=4813380351035079469' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/4813380351035079469'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/4813380351035079469'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2008/02/rdago.html' title='¡Órdago!'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-2636057429728592228</id><published>2007-12-03T13:43:00.000-08:00</published><updated>2008-09-21T08:02:05.909-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EL BUFON Y LA REINA'/><title type='text'>EL BUFÓN Y LA REINA (y III)</title><content type='html'>&lt;a href="http://tolkiengateway.net/w/images/thumb/4/49/John_Howe_-_Morgoth_vs._Fingolfin.png/300px-John_Howe_-_Morgoth_vs._Fingolfin.png"&gt;&lt;img style="margin: 0px 10px 10px 0px; float: left; width: 320px;" alt="" src="http://tolkiengateway.net/w/images/thumb/4/49/John_Howe_-_Morgoth_vs._Fingolfin.png/300px-John_Howe_-_Morgoth_vs._Fingolfin.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;El círculo es dispuesto con prontitud, pintado con cal a la derecha del Camino Real, a la vista de las almenas del castillo. Ocho arqueros, cuatro de cada bando contendiente, se disponen en los cuatro puntos cardinales distribuidos en parejas. Son soldados y caballeros, distinguidos por su destreza con el arco, que tiene la orden de disparar contra cualquiera de los contendientes que se comporte de manera deshonrosa. Los armigios se arman de flechas de penacho negro, hechas con plumas de cuervo; las flechas de los carpatios brillan blancas, pues se confeccionan con plumas de cisne.&lt;br /&gt;Los luchadores ya se encuentran en el círculo, vestidos únicamente con los tradicionales pantalones de cazador, vestigio de tiempos en que armigios y carpatios eran un solo pueblo que vagaba por las estepas de más allá de las montañas, poco más civilizados que los bárbaros que arrebataron al buen Bardo familia y herencia. Antes de entrar en la palestra, la Reina, para sorpresa de todos, se acerca a Ricard del Monte Blanco y susurra algo a su oído, luego lo besa en la frente y en los labios. Nadie está tan cerca como para oír lo que le ha dicho, pero en sus ojos hay lágrimas que pugnan por brotar, y pareciera que, si lo hacen, no pararán hasta ahogar a todos los desdichados que su reino habitan.&lt;br /&gt;               Los jueces, elegidos de entre los más veteranos caballeros del Reino y el Condado, dan la orden de comenzar haciendo sonar sus cuernos de caza al unísono. En ese mismo instante el Bardo rompe a cantar una vieja canción que relata la fundación de Armigia. El joven Conde mira a los jueces, en espera de que reprendan al irreverente luchador, que por otra parte no se ha movido ni puesto en guardia. “Nada en las antiguas tradiciones dice que un Cazador no pueda cantar mientras lucha” dicen los viejos árbitros, tras una breve consulta entre ellos.&lt;br /&gt;Al oír esto, el Conde, furioso y sabedor de su superioridad, como hombre de armas que es, se abalanza sobre la flaca figura de su adversario. Su  idea es acabar cuanto antes con lo que le parece una burla a su recién estrenada dignidad real. La muchedumbre que rodea a los luchadores contiene el aliento pues, a pesar de ser un hombre muy fornido, el Conde se mueve con cegadora rapidez. Por un instante todos dan por muerto al osado Bardo, que no hace ni un solo movimiento mientras canta. Pero, cuando la hoja parece que va a travesarle, él, simplemente, ya no está allí. Un paso, ágil y distinguido como el de un bailarín de la corte, ha bastado para evitar la mortal acometida.&lt;br /&gt;Mientras tanto su canto, no solo no ha cesado, sino que ha aumentado en vehemencia. La crónica del Reino esta llegando a las primeras guerras contra todos los invasores que amenazaron, en tiempos inmemoriales, la existencia del joven reino. Algunas voces jóvenes, enardecidas por la historia de sus antepasados, se alzan de entre la multitud, uniéndose al Campeón de la Reina. Esto enfurece al Conde, que se lanza contra su enemigo con la furia de mil lobos, tratando de aferrarlo y acuchillarlo. Pero siempre aferra aire, siempre acuchilla al viento. Porque el Manco no para de danzar y, sin esfuerzo aparente, esquiva cada una de las acometidas del salvaje invasor. Y ataque tras ataque cada vez son más las voces armigias que cantan con su Campeón.&lt;br /&gt;El combate se prolonga durante horas. El mediodía pasa y llega la tarde. La furia del guerrero titánico contra la destreza del mejor malabarista que estas tierras han visto. Uno lanza estocadas, finta y ataca de todas las maneras que sus artes de luchador le permiten. El otro esquiva y salta, danza y rehuye las cuchilladas, se zafa de las presas y mantiene la distancia de los hercúleos brazos del Conde. Todos nos preguntamos porqué no usa su arma, que ha empuñado con su mano sana desde el inicio del combate, y que, hasta ahora, no ha servido más que para adornar con su acerado brillo los saltos y piruetas de su portador.&lt;br /&gt;Cae el sol y se traen antorchas. Y ahora, a la mortecina luz del crepúsculo, todo el  Reino canta. Hombres y mujeres; niños, jóvenes y ancianos, entonan las viejas canciones que hablan de su pueblo y de la búsqueda de un lugar en el que habitar en paz, y de cómo lo encontraron y lo defendieron contra todo el que quiso imponer su yugo sobre ellos. Cantan porque  empiezan a ver que se hallan de nuevo en una de esas canciones. Cantan porque, como hoy, hubo ocasiones en que sus antepasados se vieron en situaciones como esta y que, como pueblo indómito que eran, las habían enfrentado y vencido todas. Cantan porque un hombre solo, un tullido, es el único que se ha levantado contra el invasor, y desean que su corazón no desfallezca, que su brazo no vacile y que su pie no tropiece. La Reina Margarita canta con prístina voz. Yo canto mientras escribo.&lt;br /&gt;Dentro del círculo ambos luchadores se hallan cubiertos de sudor. El Conde resuella como el buey de su estandarte. Ricard del Monte Blanco continúa cantando y danzando como no lo ha hecho en su vida, sangra por vario cortes que el carpatio ha conseguido infligirle. Pero si le duelen no lo demuestra, porque esta es su gran representación, su mejor papel: la actuación que vale por un reino.&lt;br /&gt;En el momento en que las más brillantes estrellas comienzan a despuntar en el cielo, el Bardo Manco, tras esquivar de nuevo a su adversario, ha quedado al borde del círculo, con un pie en vilo fuera de él. Viendo su oportunidad, el joven Conde se lanza con el puñal por delante para atravesar de una vez por todas a tan escurridizo enemigo y, a la vez, lanzarlo al polvo del camino. Tiene el triunfo en la punta de su arma. Una terrible expresión de júbilo aparece en sus ojos, para desaparecer al instante. El Campeón de la Reina, dando un prodigioso salto mortal, lo elude apoyando las manos en los anchos hombros del carpatio y queda a su espalda. Nadie nunca ha saltado así, y pasarán muchos años antes de que se deje de hablar del Salto del Bufón, la pirueta que salvó un reino. Pues sin dejar reaccionar al traicionero carpatio, y aprovechando su impulso, Ricard golpea con el pomo de su puñal en la nuca a su adversario, que sale del circulo rodando.&lt;br /&gt;El duelo ha acabado El canto cesa. Armigia está en manos del Bufón del Rey. Por un momento, la incredulidad hace que todos los presentes callen. El grito de furia del Conde resuena como el de un animal herido, y como tal se comporta. Rápido como una serpiente, lanza su puñal hacia el Campeón armigio, alcanzándolo en el costado. Ricard cae. El traicionero Conde entona un terrible aullido de triunfo que se trunca cuando varias flechas le atraviesan el pecho. Muere con el asombro en el rostro y el deshonor en el alma. Y  he de añadir, en descargo de los caballeros carpatios, que no todos los penachos son negros.&lt;br /&gt;La Reina rompe el círculo de soldados que mantienen lejos a la multitud y se arrodilla junto a su campeón. Aún vive, a pesar de tener el puñal del maldito Conde alojado en el pecho hasta la mismísima empuñadura. Pide que se le levante. La Reina no puede sola y un joven caballero, ordenado hace tan solo unas semanas, acude en su ayuda. También hay lágrimas en su joven rostro. El Bardo Manco se levanta y, apoyado en su soberana, se dirige a los jueces:&lt;br /&gt;“¡He vencido en buena lid y reclamo para mí el premio! ¿Aceptáis el resultado que los Dioses han tenido a bien decidir?” Su voz trona como nunca antes lo hiciera, pareciera que proviene de los Dioses mismos que acaban de ser invocados. Unánimemente los árbitros, Carpatios y Armigios a la par, admirados por lo que acaban de ver, dan su veredicto.&lt;br /&gt;“¡Aceptamos!”&lt;br /&gt;“Pues he aquí mis condiciones como vencedor”, responde el Bardo. “En este mismo momento yo, Ricard del Monte Blanco, tomo a Margarita de Armigia como esposa y ocupo mi legítimo lugar como Rey. Que todos los que algo tengan que objetar a este, mi derecho, que hablen ahora o que los Dioses enmudezcan para siempre.”&lt;br /&gt;Nadie habla. Ni tan siquiera un pájaro osa alzar su voz contra el legítimo derecho que se acaba de entregar.&lt;br /&gt;“La segunda condición es que no he de entregar mi poder absoluto a esta mujer.”&lt;br /&gt;El asombro cunde entre todos los que aquello escuchan. ¿Acaso el Bufón los había engañado? ¿Estaríamos eludiendo a un tirano para caer en las manos de otro?&lt;br /&gt;“No os asustéis, pueblo mío, pues el mío no será un reinado demasiado largo. Solo una orden he de dar antes de entregar el trono a su legítima dueña pues, por gentileza de mi adversario, me temo que voy a reunirme con él en breve. La verdad es que parecía ansioso por seguir discutiendo conmigo, pero estos fieles caballeros lo han persuadido, de manera más bien drástica, de que era mejor que fuera él por delante para ocuparse de los detalles del encuentro. Escuchadme bien, porque solo esta orden doy como absoluto rey vuestro: que, a partir de hoy, solo la estirpe de Margarita de Armigia reine sobre vosotros, ya sean estos varones o mujeres, con la salvedad de que no sean dignos de ello. Encontrad vosotros los medios para decidir si, de ahora en adelante, un heredero es digno de ello o no. Estoy seguro de que mi querida esposa, es quien abdico todos mis poderes en este instante, sabrá encontrar el modo de evitar que haya reyezuelos y tiranos entre sus descendientes. No es una tarea que yo quisiera llevar a cabo, aunque pudiera. Pero no puedo, mi tiempo se acaba y tengo un largo viaje por delante” Y dicho esto se desploma en los brazos de la Reina y de su fiel caballero.&lt;br /&gt;Una comitiva de valientes caballeros, soldados y, también, simples ciudadanos de la Ciudad, se adelanta y alza el cuerpo de su soberano. Acompañan los restos del Rey Bufón, hasta las salas de los Reyes. Al principio callan, pero, súbitamente todos saben que al buen Bardo no le hubiera gustado que en su funeral las plañideras, a las cuales detestaba, hicieran su agosto. De modo que, en cuanto pasaron las puertas de la Ciudad, los barriles de cerveza y vino se abren, se cantan canciones y se danza hasta el amanecer. La primera en romper a cantar es la Reina Margarita, ahora Suprema Monarca de toda Armigia, que entona, de nuevo, las sagas de sus ancestros. Y  tan virtuosamente lo hace,  que su difunto marido hubiera sentido celos de ella y hubiera querido batirse en duelo de cantos con la hermosa Reina. Al caído lo depositaron en una mesa de mármol, a la derecha del buen Rey Stephan, su amigo y rey. Amarga ha sido esta victoria, pues nos ha costado dos buenos reyes en un solo día, pero no se ha derramado ninguna lágrima por ello. Al menos ninguna que oscurezca el corazón, porque, como dijo el sabio, “A veces es necesario que algunos pierdan las cosas que aman para poderla salvarlas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con esto termina la narración del Primer Día del Bardo, que se remonta ya a hace cincuenta años. Desde entonces se conmemora con una jornada en que las puertas de la ciudad están abiertas a todo el mundo. Y nunca los enemigos de Reino se han atrevido a atacar en ese momento, pues se dice que el Bardo Rey vela por sus súbditos, mientras estos festejan la salvación de Armigia y de su Reina; y que, si entonces, cuando sólo era un bufón, hizo lo que hizo, ahora solo los necios se atreverían a atacar la Ciudad cuando se haya bajo la protección de, sino un Dios, sí uno de sus favoritos.&lt;br /&gt;Solo me resta por decir que los carpatios marcharon en paz, sobrecogidos por los acontecimientos, en la primera vez en la historia que un ejército victorioso ha abandonado su presa cuando esta estaba indefensa. Desde entonces han sido aliados de Armigia cada vez que se ha solicitado ayuda.&lt;br /&gt;En cuanto a la Reina, manda con firme y justa mano sobre todos los armigios, y no se han visto mejores tiempos en estas tierras ni en tiempos remotos ni nunca (lo que es mucho decir). El joven caballero que la ayudó a sostener al valiente Bardo llegó a ser, con el tiempo, Capitán de su Guardia. Aunque su papel en esta historia puede parecer baladí, no lo es tanto si tenemos en cuenta que, también con el tiempo, llegó a ganarse el corazón de la Reina y a ser su Consorte. Pero esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión&lt;br /&gt;En cuanto a este humilde cronista, Margarita la Bella, tuvo a bien recompensar mis humildes servicios con el puesto de Mayordomo y Gran Chambelán del Reino, cargos a los que ya he renunciado, harto del ajetreo de la Corte. Y también para registrar lo que mis ojos han visto, pues, aunque dudo que sea por méritos propios, mucho me ha tocado vivir que puede servir para que, los que vienen detrás, no cometan los mismos errores que nosotros cometimos, ni caigan en las mismas redes que a nosotros nos tendieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-2636057429728592228?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/2636057429728592228/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=2636057429728592228' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/2636057429728592228'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/2636057429728592228'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/12/el-crculo-es-dispuesto-con-prontitud.html' title='EL BUFÓN Y LA REINA (y III)'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-853413880760724810</id><published>2007-09-27T11:42:00.000-07:00</published><updated>2008-02-01T09:46:54.067-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EL BUFON Y LA REINA'/><title type='text'>EL BUFÓN Y LA REINA (II)</title><content type='html'>A ver si lo he entendido bien!” Grita, la voz vibrante restalla contra los muros. Vuestra pomposidad, señor Conde de Armigia, en un alarde de magnanimidad, viene aquí, se planta ante nuestras puertas después de ganar una guerra injusta, hecha a vuestra mezquina medida, y pone a nuestros caballeros ante la tesitura de faltar a la palabra, robada a la fuerza, y salvar a la Reina y su familia, o ser fieles al ese ruin juramento y entregar el trono a vuestras grasientas manos.” Hace una pausa.&lt;br /&gt;“¡Barato lo fiáis, melindroso Conde! Pues no habrá que esperar que alguno de los fieles caballeros carpatianos falte a su palabra. La Reina tiene a su disposición a un campeón que no ha empeñado su palabra en un vacuo juramento, hecho esperando que el receptor de tal palabra la use con igual nobleza. ¡Acepto el desafío!” La poderosa voz parece sumir a todos los presentes en un encantamiento de roca. Nadie se mueve tras oír como un simple bufón ha ofendido gravemente al Conde y se ha atrevido a aceptar un reto reservado a la más alta cuna de la nobleza del país.&lt;br /&gt;El Heraldo vuelve a hablar, tras reponerse de la sorpresa inicial. “¡Rata cubierta de harapos! ¿Cómo te atreves a mancillar este noble acto con tu sucia lengua? ¿Cómo osas en nombrar al Gran Conde Adam con ese desprecio? Bien saben todos que solo un caballero de Armigia puede ser Campeón de la Reina y, para ello, ha de ser noble y haber sido ordenado por el rey legítimo. Nadie espera que cumpláis siquiera una de las dos condiciones. De este modo os conmino a retirar esas palabras si no queréis acabar vuestros días en el potro.”&lt;br /&gt;De nuevo todos miran al Bardo Manco. Este se ha bajado del mástil y ahora se alisa, distraído, las vestiduras, mientras el Heraldo lo amenaza con la más dolorosa de las muertes. A continuación, se sube a una de las almenas y vuelve a hablar con su clara voz.&lt;br /&gt;“¡Ah, Heraldo venido de lejanas tierras! Os perdono por vuestra ignorancia, ya que vuestra casa esta muy lejos de aquí y no habéis oído hablar del viejo marquesado del Monte Blanco. Este malhadado marquesado cayó en manos de los bárbaros del norte hace ya veinticinco años, todos sus habitantes fueron pasados a cuchillos o vendidos como esclavos, y todas sus tierras son ahora un yermo en el que vagan los lobos y los fantasmas de los caídos.”&lt;br /&gt;“Pues bien, el viejo Marques Hernán, al ver que no podía repeler a los invasores, pidió ayuda a su amigo, el rey de Carpatia, Ricardo el Gran Dogo, que acudió en su ayuda con toda la premura que aquel crudo invierno le permitió. Desgraciadamente, no fue todo lo rápido que los del Monte Blanco hubieran deseado. De todas formas, llegó a tiempo para liberar a buen número de esclavos y para dar un severo escarmiento a los bárbaros que, en mitad de la borrachera, fueron borrados del mapa tan contundentemente que aun piensan que fue cosa de brujería y esas tierras no han vuelto a ser mancilladas por sus impíos pies. Entre los refugiados se hallaba un soldado de la vieja guardia del Marqués que guardaba como al más preciado tesoro a un enclenque niño, medio muerto de hambre y frío, que resulto ser el último vástago de esa rancia familia noble. El fiel soldado arriesgó su vida, se privó de comer y beber para mantener con vida a ese último esqueje del viejo árbol, y triunfó en su empeño. Entregó al Rey Ricardo un pequeño bebé, aterido de frío, cubierto tan solo con los jirones del pendón de su familia, y quedó al servicio del Rey, para siempre escolta del pequeño heredero del Marqués.&lt;br /&gt;Mas, ¡ay!, todo su empeño fue inútil para evitar que el niño quedara indemne. Su pequeña mano derecha sufría graves lesiones causadas por el hambre y el frío. Ya no era un Hombre Entero, ya no podía reclamar el bastón de mando de su padre. Aún así, el buen Rey acogió al pequeño huérfano, considerándose en deuda con él por no haber podido salvar a su familia, y lo crió como a su hijo, le dio un hogar y la mejor educación y, llegado el momento, dio a elegir al muchacho su camino en la vida, y este, que siempre había preferido el filo de la lengua al de la espada, decidió hacerse bufón y bardo.&lt;br /&gt;“Está bien, dijo el Dogo, pero me habrás de hacer un servicio más: has de ser el mejor bardo que jamás haya cantado en corte alguna, así no podrán decir que abandoné al hijo de mi amigo a la dura vida de un bardo de los caminos”. Y el joven bardo hizo todo lo que pudo por no defraudar al viejo Rey y, dicen, cumplió su palabra. El nombre de ese bufón por vocación es Ricard. Podéis acudir a los archivos del Reino y ver como el Viejo Dogo dio fe de todo esto, aunque no lo hiciera público para proteger a su hijo adoptivo.”&lt;br /&gt;“De modo que, como ya habréis imaginado, os encontráis frente al último descendiente de una vieja familia noble. ¡Yo soy Ricard, hijo de Hernán del Monte Blanco, Bufón del Rey y Noble por derechos de sangre!”&lt;br /&gt;El silencio cae sobre la llanura.&lt;br /&gt;“Antes de que malgastéis más saliva diciendo algo del estilo: ¡Eso no es suficiente para poder aceptar este reto, debéis ser Caballero del Reino! Habréis de saber que, en este reino no solo por las armas se llega a ser caballero, de hecho, la mitad de los que junto a la Reina están son caballeros de Carpatia, pues todos son Consejeros Reales o Grandes Mayordomos. Pues bien, y volviendo a abusar de vuestra paciencia, he de recordar la Fiesta de Otoño de hace cinco años cuando, en medio de una más que severa borrachera, el propio Rey Stephan me nombró Consejero Real en Cuestiones de Guardarropa. Hizo esto por mi costumbre de hacer mofa de todos y cada uno de sus trajes y atuendos. El bueno de Stephan tenía un pésimo sentido de la moda, pero mucho sentido del humor”&lt;br /&gt;Hace una pausa y, desde su atalaya en el mástil de la bandera, mira a las almenas donde la Reina ha escuchado, atónita, como su bardo ha hecho callar a todo un heraldo de un ejército vencedor.&lt;br /&gt;“De modo que,”prosigue”cumplo con las exigencias para ese empleo y, si mi amada Reina así lo decide, estoy dispuesto a ensuciarme las manos con él.”&lt;br /&gt;Con estas palabras da por concluido su alegato. Salta de la bandera y se acerca al Balcón Real. Se despoja de su estrafalario sombrero y dobla una rodilla delante de su soberana. Pero no agacha la cabeza. Desafiante hasta el fin clava la mirada en su Reina. Ella le mira, y calla. Mira al niño desgarbado con el que había crecido. Mira al joven descarado que la amó a pesar de saber que no era posible, ni siquiera aunque hubiera sido correspondido. Mira al único hombre que ha acudido en su auxilio en la hora más oscura, el único al que no ciegan el miedo, la ambición o una desgraciada idea del honor.&lt;br /&gt;“Una vez dijisteis que, si tuvierais que elegir, preferíais dejar vuestra vida en las manos de un guerrero en vez de en las de un bardo” susurra el Manco “Aquel día os reísteis. Hoy podremos ver si esa elección es acertada.”&lt;br /&gt;Todo depende de Margarita. La Reina calla un eterno instante. Luego asiente y entrega una prenda a su Campeón, como manda la costumbre. Es un viejo pañuelo de encaje que el bardo parece reconocer.&lt;br /&gt;“Esto es lo único que queda del legado de mi familia” dice al incorporarse “sirva como señal del último servicio de la casa del Monte Blanco al Reino de Carpatia”. Luego se encarama en la almena y su voz se escucha en todos los rincones de la ciudad.&lt;br /&gt;“¡Yo, Hernán del Monte Blanco, Campeón de la Reina Margarita de Carpatia, acepto el reto del Conde de Armigia! ¡Pido el Duelo de Cazadores!”&lt;br /&gt;Un murmullo se levanta en el ejército Armigio. Los Carpatianos callan asombrados. El duelo de cazadores es la más antigua de las formas de duelo entre caballeros aceptadas en esta parte del mundo. Es sencillo de explicar: se desarrolla en un círculo de 20 pies de diámetro, los contendientes van armados con los tradicionales cuchillos de caza del reino de Carpatia y no portan armadura. Pierde el que sale del círculo, se rinde o muere. Nadie ha pedido la lucha con cuchillo como medio honorable para dirimir una disputa desde hace generaciones, se considera un método bárbaro y primitivo. Aún así, es aceptado por las normas de la caballería y el honor, de modo que el Conde no puede rehusar si no quiere perder en el último momento sus derechos sobre el trono carpatiano. El heraldo, tras consultar brevemente con su señor, que aún no se ha dejado ver, se acerca a las puertas de nuevo.&lt;br /&gt;“El Conde de Carpatia acepta el Duelo de los Cazadores y elige, como lugar y hora para la riña, esta explanada misma y este mismo momento.”&lt;br /&gt;El joven Conde tiene prisa por ceñirse la corona. (continuará…)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-853413880760724810?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/853413880760724810/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=853413880760724810' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/853413880760724810'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/853413880760724810'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/09/el-bufn-y-la-reina-ii.html' title='EL BUFÓN Y LA REINA (II)'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-3558428926711400231</id><published>2007-09-14T09:44:00.000-07:00</published><updated>2007-10-26T10:26:43.610-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='EL BUFON Y LA REINA'/><title type='text'>EL BUFÓN Y LA REINA</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Ruq9k1C6GjI/AAAAAAAAAAk/vezkwkQq9Ws/s1600-h/grayhavens_howe.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5110105167617464882" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Ruq9k1C6GjI/AAAAAAAAAAk/vezkwkQq9Ws/s320/grayhavens_howe.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;“Yo, Epifanio de Sésamo, escriba de su majestad, la Reina Margarita, y Gran Maestre de Códices del Reino de Carpatia, dejo hoy, 22 de noviembre del Año de los Dioses de 797, constancia de lo acaecido el Primer Día del Bufón en estas mis memorias, tal y como lo registré en el diario de la Reina cuando solo era un humilde ayuda de cámara del Gran Chambelán Vinicius. Hace ya cuarenta años de estos hechos que voy a relatar y aún se inundan mis ojos de lágrimas al recordar que todo estuvo perdido y que, por el sacrificio de uno solo, muchos se salvaron.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El bufón y la Reina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amanece. Una gloriosa explosión de luz muestra al mundo de nuevo los colores y las formas, veladas por el índigo manto de la Madre Luna. La vida, como con cada alborada, parece renacer al calor de los primeros rayos de un esplendido sol otoñal. Sin embargo, nadie hay en El Castillo que disfrute del nuevo amanecer. Nadie mira al cielo manchado de púrpura para recibir al Padre Sol. Todos esperan noticias de Poniente. Todas sus miradas dirigen al oeste. Y allá aún esta oscuro.&lt;br /&gt;Hoy se cumplen tres días desde que el buen Rey Stephan partió al frente de sus hombres, setecientos de a caballo, mil infantes y escuderos, a enfrentar al codicioso Conde de Armigia, antaño aliado de Stephan, hoy la más seria amenaza a que el Reino de Carpatia se enfrenta. Pues, aunque Condado y Reino solo se diferencian en la denominación, siendo ambos territorios de similar fuerza y territorio, el Conde ambiciona ser Rey, y eso solo puede ser arrebatándole la Corona a Stephan. En su ansia por cargar su joven testa con una corona real, el conde no ha reparado en nada, dinero y esfuerzos, malas artes y argucias que avergonzarían al más miserable de los rufianes. Como no podía ser de otra manera, unos días atrás, alegando derechos sobre el trono de Carpatia sacados de los mas profundos recovecos de las leyes del Reino, el Conde retó al Rey Stephan a una lucha a campo abierto, que se habría de librar entre los ejércitos personales de ambos y que demostraría cual de los dos era el elegido de los dioses para el trono de Carpatia. Confiando en evitar una cruenta guerra abierta, que obligaría a ambos territorios a poner en brega a todos los hombres disponibles, el Rey aceptó el desafío y hace ya tres días que partió al terreno elegido en las conversaciones de guerra: el Valle de las Nieblas.&lt;br /&gt;Cada anochecer de cada uno de los dos primeros días, un jinete ha llegado a las puertas del Castillo, con nuevas del Ejército del Rey. El sol del tercer día murió, y ya se pinta el este con las primeras luces de la mañana. Ni un alma ha sido vista recorriendo el camino hacia la capital carpatiana. Nadie ha dormido en palacio esta noche y todos han podido ver una ominosa niebla roja velando el brillo de la Luna.&lt;br /&gt;Apenas llega la luz del joven día ha iluminar las tierras occidentales cuando, a las murallas del Castillo, llegan los ecos de una numerosa hueste marchando al paso. Todos contienen el aliento con expectación. Los estandartes y pendones aún no son visibles a tan temprana hora. Súbitamente, un lejano sonido rompe la quietud de los habitantes del Castillo. Destroza sus corazones. Amilana sus espíritus. En lugar de los profundos cuernos de las tropas carpatianas, los ecos que llegan a sus aterrados oídos son los de las destempladas trompetas de Adam, Conde de Armigia y, según parece, Rey de Carpatia a partir de este malhadado día.&lt;br /&gt;Allá van sus orgullosas tropas, muchas más de las esperadas, marchando bajo estandartes de batalla, los cuales no todos pertenecen al condado de Armigia. En contra de todos los preceptos de la Caballería, la ambición de Adam le ha llevado a aliarse con otros pequeños señores, prometiendo tierras o tesoros carpatianos, para así abrumar por numero a las tropas del Buen, e inocente, Rey Stephan. Ahora acude aquí a repartirse los despojos con sus malditos aliados. Tras las tropas armigias, marchando orgullosos aún en la derrota, van los restos del Ejército del Rey, apenas un tercio de los que partieron. Parecen escoltar una humilde carreta, la cual lleva el estandarte real enganchado en unos de sus travesaños.&lt;br /&gt;El orgulloso Conde, tratando de mantener las formas que él mismo ha despreciado, envía un heraldo para anunciarse, como si fuera necesario tras haber oído sus trompetas y haber visto sus encarnados estandartes. El Buey y el Hacha campan por la explanada, junto con las insignias de sus indignos aliados, frente al Castillo. El heraldo, un alto jinete en armadura de plata y azabache, se acerca a la Gran Puerta del Oeste, amparado en una innecesaria bandera blanca.&lt;br /&gt;“Mi nombre es Alcázar de Vilna, caballero del Condado de Armigia. Tengo el honor de ser el heraldo del Conde Adam ante la Corte de Carpatia. Ayer, a la caída del sol, las fuerzas de mi señor y las de Rey Stephan se enfrentaron a orillas del Gran Río, en el Valle de la Nieblas, para dirimir cuál de los dos era el elegido de los Dioses para el Trono de Carpatia. Grande fue la batalla que se libró. Durante horas los hombres de Adam y Stephan se batieron, cubriendo la tierra de sangre y gloria. Al llegar la medianoche los Dioses decidieron dar a conocer su decisión. A la luz de las hogueras, mi señor y el antiguo Rey se batieron en combate singular en el que el Conde Adam fue recompensado con la victoria. El Rey Stephan murió con honor, con su real espada en la mano. Ha sido traído, junto con sus armas, para ser enterrado con todos los honores en las Salas Inferiores del Castillo, como es tradición en este su Reino.”&lt;br /&gt;“Los Caballeros de Carpatia que sobrevivieron a la cruenta batalla, tras grandes gestas que habrán de ser cantadas por mil años, aceptaron el resultado del combate y rindieron sus armas al Conde de Armigia. Se les ha permitido conservarlas, y poder dar así una escolta digna a su señor, a cambio de jurar no levantar las armas nunca contra ningún habitante de Armigia, como dicta la tradición de la Caballería. Esta es una señal más de que, a partir de este día, Carpatia y Armigia son una sola cosa”&lt;br /&gt;“Pues estas son las condiciones que mi señor exige al Reino de Carpatia:”&lt;br /&gt;“A partir de este momento Carpatia pasa a se estado vasallo del Condado de Armigia. El tributo a pagar será el que marca la costumbre para estos casos”&lt;br /&gt;“Se permitirá a los nobles carpatianos mantener sus feudos y mayorazgos y administrarlos según su buen gobierno dicte. Ahora bien, dado el juramento hecho a Adam, no podrán levantarse en armas contra el Gran Condado y reconocerán al Conde como señor de todas estas tierras.”&lt;br /&gt;“la Casa Real de Carpatia habrá de unirse a la Familia Condal de Armigia, a fin de que estos tristes acontecimientos que hoy nos afligen no se vuelvan a repetir. Para este fin, hoy mismo a la caída del sol, el Conde desposará a la joven Reina Viuda, quedando así ambos territorios unidos para siempre.”&lt;br /&gt;“Todas estas condiciones han sido ganadas por la nobleza de las armas. Y solo por la nobleza de las armas habrán de ser rechazadas.&lt;br /&gt;“Así he hablado yo, Alcázar de Vilnus, caballero de Armigia y heraldo del Conde Adam ante la Corte de Carpatia.” El heraldo calla y espera la respuesta de la Reina.&lt;br /&gt;La consternación y la pena cunden entre todos los habitantes del Castillo. Adam parece no haber dejado ningún cabo suelto. Será el nuevo Rey y la línea sucesoria de Carpatia pasará a su Familia. Serán sus hijos con Margarita, la joven Reina Viuda, los que hereden el trono y no el pequeño Carlos, primogénito de Stephan. Y esto habrá de ser así porque, según una antigua y estúpida tradición, si el heredero al trono de Carpatia es mujer, al casarse el nuevo marido habrá de renunciar a sus derechos como gobernante supremo del Reino a favor de la legítima heredera. Esto se ha hecho así siempre, y así hizo el joven Stephan la misma noche de su boda con Margarita, hace ya tres años, cuando, delante del viejo Rey Carlos, el Dogo de Carpatia, padre de la entonces princesa, renunció al trono y aceptó su papel como Rey Consorte y Comandante del Ejército del Rey. De esta manera, con el Rey muerto y el ejército rendido, solo falta a Adam una excusa legal para hacerse con la corona. Y ya la tiene, no renunciará alegando la incapacidad de la Reina para el gobierno, y la familia Real Carpatiana morirá con ella y su hijo.&lt;br /&gt;Para añadir más vergüenza a sus actos, en un intento de parecer magnánimo y generoso, deja la puerta abierta a una posible negativa a sus condiciones. Pero lo hace guardando todos los ases en la manga. Lanza un reto, un desafío que solo puede ser aceptado por un Caballero del Reino, y todos han sido obligados a jurar que no levantarán las armas contra Armigia. De esta manera queda como un acto de nobleza por parte del nuevo Rey, por otro se asegura de que nadie pueda discutir sus derechos.&lt;br /&gt;La joven Reina Margarita ha contemplado toda la escena desde las almenas de la torre que flanquea la Gran Puerta del Norte. Su semblante ha palidecido al conocer la suerte de su amado Rey. Sus manos se han crispado y la cabeza ha alzado, orgullosa, cuando ha conocido el destino que le reserva el pérfido Conde Adam a ella y a su reino. El yugo armigio se ceñirá en su cerviz y en la de sus súbditos si no ocurre un milagro.&lt;br /&gt;Tras unos momentos de tensa espera, de miradas inquietas a la silenciosa hueste que espera una respuesta, la Reina Margarita de Carpatia habla:&lt;br /&gt;“¡Caballeros de Reino de Carpatia! ¡Hermanos que no habéis dudado en derramar vuestra sangre por lo que consideráis justo! ¡Solo os pido un servicio más! ¿No habrá entre vosotros alguien que acepte el desafío? ¿No queda entre vosotros un verdadero carpatiano que sepa ver más allá de las argucias que el Conde ha tramado para uncirnos a todos con su yugo? ¿Nadie defenderá a su Reina del aciago destino de desposar a quien odia?”&lt;br /&gt;La voz, firme y templada, de la joven Reina Viuda de Carpatia resuena en la explanada. Los ecos de su desesperación reverberan en los fríos muros. Y, cuando los ecos se apagan, llega el silencio. Pero no es la quietud de la mañana. Son el silencio de la vergüenza, del miedo, incluso en ruidoso silencio de la traición, los que ocupan cada rincón de la capital del Reino de Carpatia, anegan de tristeza el corazón y sumen al alma en el desaliento. Tras el último ruego a sus Caballeros, la Reina Margarita, desesperada, también guarda silencio.&lt;br /&gt;Pero, frágiles como copas de cristal, todos lod silencios son rotos por lo que menos cabe esperar en tan aciago instante. El sonido de la alegría mas alla de cualquier dolor. Una risa que los rompe en mil pedazos, y lanza sus restos al viento. Una carcajada limpia y profunda, triste pero llena de esperanza,que sorprende y anima. No hay locura en esta risa. No hay desesperación en su sonido, que alegra el corazón e invita a unirse a su alegría, como si todo lo que ocurre en la vida de los hombres no fuera más que una broma. Alguien ríe, y todos en Carpatia conocen a quien así encara el destino. Es el Bufón Real, Ricard del Monte Blanco, el Bardo Manco.&lt;br /&gt;Todos buscan el origen de la tremenda carcajada, y lo encuentran con facilidad. Encaramado a la bandera de Carpatia que ondea sobre la Gran Puerta se encuentra el Bufón Real, alto, desgarbado, con el rubio cabello ya envejecido por unas prematuras canas, que reflejan la temprana luz del sol. Va ataviado con sus mejores galas, el jubón hecho con jirones de todos los colores y materiales, el enorme sombrero de caza tocado con una aún mas grande pluma de pavo real, las botas de caña alta sobre unos pantalones de cuero rojos como la sangre. Con su bolsa de trucos a un costado y el viejo laúd a la espalda parece preparado para dar su espectáculo en una de las fiestas del Rey. A cada uno de sus movimientos lo acompaña un prístino campanillazo procedente de un cascabel de plata que pende de una cadena a su cuello.&lt;br /&gt;Ha trepado a la bandera haciendo gala de una agilidad asombrosa, pues para ello solo ha podido valerse de una mano, la derecha. A su mano izquierda le falta el dedo índice y el resto no es que sean de demasiada utilidad por hallarse rígidos y entumecidos, como muertos. Nadie sabe cómo se la lastimó y por esa mano le llaman el Gran Bardo Manco pues, a pesar de ella, es el mejor músico de estas tierras y vienen de lejanos reinos solo por verle tocar (si tienen suerte y no pasan toda la velada soportando sus bromas y chanzas). A cincuenta metros sobre la llanura, observa el ejército conquistador y ríe. Durante un instante mira a la Reina. Después, Ricard del Monte Blanco, el Gran Bardo Manco, habla. (Continuará...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-3558428926711400231?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/3558428926711400231/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=3558428926711400231' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/3558428926711400231'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/3558428926711400231'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/09/el-bufn-y-la-reina-yo-epifanio-de-ssamo.html' title='EL BUFÓN Y LA REINA'/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Ruq9k1C6GjI/AAAAAAAAAAk/vezkwkQq9Ws/s72-c/grayhavens_howe.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-7070533543792461101</id><published>2007-09-04T14:52:00.000-07:00</published><updated>2007-09-09T07:48:58.590-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CRONICAS DE HACHIRO'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rt3XlWKfCNI/AAAAAAAAAAc/zK3Yz-obWTU/s1600-h/luismiguezsamurais%5B1%5D.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5106474589112699090" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rt3XlWKfCNI/AAAAAAAAAAc/zK3Yz-obWTU/s320/luismiguezsamurais%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Capítulo 2º&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CRONICA DE LOS VIAJE DE HACHIRO, SAMURAI DE LA FAMILIA HIRUMA DEL CLAN DEL CANGREJO&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La Delegación Cangrejo. El viaje a Fukurokujin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El invierno había llegado a Rokugán. La temporada de guerra en la Muralla Kaiu había terminado. Hiruma Hachiro, explorador de la familia Hiruma del Clan del Cangrejo, había pasado por su primera estación guerrera tras su ceremonia de gempukku sin más incidentes que unas cuantas escaramuzas contra bandas dispersas de trasgos. Los Ogros eran escasos y a los Oni parecía que se los hubiera tragado la tierra. Era frustrante. No había gloria en limpiar de trasgos los territorios de las Tierras Sombrías, era trabajo para los exterminadores de alimañas, no para bushis.&lt;br /&gt;A parte de las ansias normales en un joven samurai Hachiro se veía siempre comparado con la figura de su padre, Hiruma Matsuhiro, y se mostraba más que impaciente por demostrar que merecía llevar el apellido de tan ilustre antecesor. Hiruma Matsuhiro, ahora retirado, había sido el explorador que, en solitario, había salvado la vida al hijo del Campeón Esmeralda durante una irreflexiva expedición del joven príncipe en las Tierras Sombrías. Por ello, había sido nombrado Magistrado Esmeralda por el agradecido padre.&lt;br /&gt;Todos lo habrían considerado, en principio, un mero acto de cortesía (no era normal que el Campeón eligiera a sus investigadores y jueces de entre los toscos Cangrejo, y mucho menos entre la familia Hiruma) si el nuevo Magistrado Esmeralda no hubiera demostrado que era más que válido para el cargo. En una breve carrera de cinco años como Magistrado, Matsuhiro se ganó la fama de implacable cazador de delincuentes. Allá donde iba, los enemigos del Imperio escondían la cabeza, y no volvían a asomarla hasta que el concienzudo Hiruma estuviera muy lejos. Ni siquiera paraba mientes en el Clan, ascendencia o posición del sospechoso. Si era culpable no había contacto ni parentesco que librara al reo de su castigo. Esto le granjeo numerosos enemigos, entre los que destacaban parte de otra de las familias del Clan Cangrejo, la familia Kaiu, los constructores y herreros de entre los Cangrejo. Matsuhiro descubrió una conspiración para debilitar cierto sector de la Muralla defendido por Hidas e Hirumas, con el fin de desacreditar a aquellos y aumentar el poder de la familia Kaiu dentro del Clan. El culpable de tamaña traición fue obligado a realizar seppuku y su familia cayó en desgracia. El resto de los Kaiu no miraban con buenos ojos al Magistrado y en particular los parientes del traidor habían jurado vengarse y recuperar la espada Kaiu que, como trofeo, pasó a formar parte de la armería de Matsuhiro. Esa espada es la que él mismo entregó a su hijo tras la ceremonia de gempukku de este, un símbolo de orgullo para Hachiro, pero también la carga de tener que demostrar que era digno de portarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De este modo el joven samurai se encontraba con que no había hecho nada digno de mención durante toda la temporada guerrera y tenía la esperanza de que en invierno tuviera alguna oportunidad de demostrar su valía en la Muralla Kaiu. Pero esa oportunidad tampoco iba a darse porque fue elegido para formar parte de la Delegación Cangrejo en la Gran Negociación. Frustrado, se apresuró a acudir a Kiuden Hida a recibir sus órdenes y ponerse a las órdenes del cortesano al mando de la Delegación. No entendía la necesidad de retirarlo de la Muralla, más aún cuando su papel no iba a ser más que figurativo: El hijo de un famoso Magistrado Esmeralda, famoso por sus relaciones con el clan de la Grulla iría en representación de su clan. Pensaba que un guerrero como él no pintaba nada en una encuentro de cortesanos y diplomáticos. No sabía hasta qué punto se equivocaba. Su templanza y valor iban a ser puestas a prueba muy pronto.&lt;br /&gt;Al mando de la expedición iba un personaje de fama siniestra: Yasuki Zenko, apodado “El Oscuro”. Un samurai maduro, rapado al cero, de rostro hosco y, eso asustó a Hachiro tuerto del ojo derecho (las viejas supersticiones son difíciles de extirpar). Las razones por las que estaba al mando eran bastante claras pues Zenko era famoso por ser uno de los negociadores más duros de todo Rokugan, muchas veces usando tácticas que muchos, en voz baja claro, afirmaban deshonrosas. Por si esto no fuera suficiente, otra razón había para que el Oscuro fuera el mas alto representante del Cangrejo en esta reunión, Zenko era famoso por su visceral odio a la Grulla. Antes moriría que ceder la más mísera parcela de tierra a los hijos de Doji. La primera impresión de Hachiro, si bien no fue buena, fue de respeto, el tuerto sabía mandar sin ser brusco, pero con una firmeza que dejaba lugar a las consecuencias de una desobediencia. Con el paso del tiempo, Hachiro deploró no haber prestado más atención a esta característica de su jefe. Pero no adelantemos acontecimientos, baste decir que Hachiro llegó a respetar a Zenko, pero no llegó a apreciarle como camarada.&lt;br /&gt;Los otros miembros de la delegación, al igual que Zenko, fueron elegidos entre los Cangrejos por sus extraordinarias cualidades. Cada uno en su campo, destacaban entre las aguerridas huestes de los defensores de la muralla. Eran dos, un guerrero, Hida Motako y una shugenja, Kuni Yuki. Ambos, al igual que Zenko, marcaron para siempre la vida de Hachiro así que considero necesario hacer, al menos, una somera descripción de ellos.&lt;br /&gt;Hida Motako, algo más que prometedor guerrero, a sus dieciocho años ya se había destacado, y sobrevivido, a multitud de batallas contra las Tierras Sombrías. Era de enorme tamaño y fuerza, armado con su descomunal tetsubo tachonado de jade, se había convertido en la pesadilla de las criaturas de las sombrías. Si eso no hubiera sido indigno de un samurai, Hachiro hubiera dicho que, el día que lo conoció, se asustó como no lo había estado en su vida. Sin embargo esta sensación se desvaneció en cuanto rascó un poco en la cubierta de músculos y cicatrices que era su compañero. Pocas veces se había encontrado nunca, y pocas veces se encontró después, un camarada tan fiel y afín como el gran Hida.&lt;br /&gt;El papel de Motako en aquel viaje era el de ser el campeón que respondería a todos los desafíos que la delegación sufriera y, según Zenko había insinuado, también lanzarlos si la negociación por vías diplomáticas no marchaba por buen cauce para los Cangrejo. No solo era hábil con la gran maza de guerra, también destacaba en las artes de duelo y para ello había sido elegido, y para ellos entrenaba a diario con Zenko y con Hachiro. Descendiente de uno de los más grandes Hida de la historia del clan, el gran guerrero entendía perfectamente la carga que llagaba Hachiro sobre los hombros. Él estaba orgulloso de ser el elegido del clan como campeón, pero tenia miedo de no ser digno de ello. Y el miedo no era algo muy habitual en la vida de Motako.&lt;br /&gt;El cuarto miembro de la expedición era, como ya indiqué antes, una maga, posiblemente la shugenja mas poderosa, y extraña, con la que el joven Hiruma se había cruzado jamás. Tampoco la primera impresión fue buena, de hecho estuvo a punto de echarla a patadas como al mendigo que parecía. Flaca, desaliñada, sucia y con la mirada un tanto perdida en ensoñaciones que solo ella veía, uno no se daba cuenta de que estaba ante una samurai ko hasta que se percataba del wakizashi que portaba en la sucia saia, y del poder que podía llegar a emanar de ella si así lo deseaba.&lt;br /&gt;A pesar de ser capaz de desatar la furia de los Kami, con solo susurrar las palabras adecuadas, nunca hacía alarde de su poder y se comportaba como si el desprecio de los demás no estuviera allí. Situaciones que para otro samurai hubieran sido insultos imperdonables, ella las dejaba pasar con una sonrisa en los labios y un murmullo, que dejaba al ofensor mudo, como entreviendo que seguía vivo porque era insignificante. Kuni siempre pensaba que se podía hablar con todas las cosas, que todo el mondo podía llegar a ser amble y razonable, solo para las criatura sombrías no conocía la piedad. Era capaz de hablar, durante horas, con los campesinos y mendigos del camino de cosas triviales como la ultima plaga del arroz. Podía pasarse días enteros hablando con los bosques, con sus árboles y animales. Hasta con las rocas parlamentaba, pasaba horas enteras sentada en el suelo, lanzando puñados de tierra al viento y musitando palabras en un idioma que nadie mas entendía. Al verla cualquiera hubiera pensado que estaba loca de atar. Y así pensaba Hachiro hasta que se percató de que Kuni Yuki nunca hablaba sola.&lt;br /&gt;Con esta compañía partió el joven Hiruma hacia el norte, hacia tierras Dragón. El viaje, aunque arduo y penoso como son todos los viajes en invierno, resultó sin incidentes gracias a los salvoconductos que llevaba y la fuerza de las armas que portaban. Loco habría sido el asaltante de caminos que hubiera intentado asaltar a este grupo y solo habría podido hacerlo una vez (eso si teniendo unos últimos minutos de vida muy interesantes, a la par que dolorosos). De esta manera ya llegaba el invierno a sus postrimerías cuando entraron en territorio Dragón, con los pies cansados y pensando que sus penalidades habían acabado con el viaje. De nuevo he de decir que no sabían cuán errado era ese pensamiento. (continuará...)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-7070533543792461101?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/7070533543792461101/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=7070533543792461101' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/7070533543792461101'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/7070533543792461101'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/09/cronica-de-los-viaje-de-hachiro-samurai_04.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rt3XlWKfCNI/AAAAAAAAAAc/zK3Yz-obWTU/s72-c/luismiguezsamurais%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-751785906059041010</id><published>2007-09-04T14:35:00.000-07:00</published><updated>2007-09-09T07:51:31.194-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='CRONICAS DE HACHIRO'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rt3SL2KfCMI/AAAAAAAAAAU/dHhfs6wZ2lk/s1600-h/Los_siete_samurais_Akira_Kurosawa__319965.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5106468653467896002" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rt3SL2KfCMI/AAAAAAAAAAU/dHhfs6wZ2lk/s320/Los_siete_samurais_Akira_Kurosawa__319965.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Capítulo 1º&lt;br /&gt;&lt;div&gt;CRONICA DE LOS VIAJE DE HACHIRO, SAMURAI DE LA FAMILIA HIRUMA DEL CLAN DEL CANGREJO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Prólogo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, Nonino Dan, el más humilde de los discípulos del gran escriba None Dan, he sido elegido para dejar constancia de las andanzas de Hiruma Hachiro de la familia Hiruma, del Clan del Cangrejo.&lt;br /&gt;Nuestra historia comienza cuando Hachiro es elegido para formar parte de la Delegación Cangrejo que habría de participar en La Gran Negociación. Este encuentro diplomático tenía como objetivo terminar con la ancestral rivalidad que se daba entre los clanes de la Grulla y del Cangrejo a raíz de la guerra que ambos mantuvieron setecientos años atrás, pues esta rivalidad era un peligro que minaba al Imperio que el Emperador no podía tolerar por mas tiempo&lt;br /&gt;El lector entenderá mejor las razones de este acendrado odio entre ambos clanes si se le explican someramente las razones que llevaron a ambos gigantes a enfrentarse en una lucha fratricida. Hace setecientos años, como ya dije, los Cangrejo sufrían una fuerte ofensiva por parte de las fuerzas del Señor Oscuro, Fu Leng el Caído. Grande era la necesidad de pertrechos y provisiones para los defensores de la muralla. Tan grande que, alegando que los miembros del Clan de la Grulla habían sido negligentes en el envío de las mercancías que se los Cangrejo precisaban para mantener la muralla a salvo, las fuerzas del Clan Cangrejo atacaron las provincias más meridionales del territorio grulla y se hicieron con ellas. La Grulla por su parte negó tales acusaciones y acusó al Cangrejo de desear incrementar su territorio ilegítimamente, por lo que atacó a sus vecinos del sur para recuperar las tierras perdidas. De este modo el Clan del Cangrejo se vio sometido a una guerra en dos frentes y el Imperio vio como su frontera con las Tierras Sombrías corría peligro de caer. El Emperador tomó cartas en el asunto y detuvo el conflicto. Las tierras tomadas quedaron en manos de los Cangrejo y se prohibieron las guerras a gran escala entre los clanes. A partir de ese momento solo se permitirían pequeñas batallas para dirimir las diferencias entre clanes y siempre con autorización imperial. Esta decisión, si bien salvó al Imperio de caer en manos de Fu Leng o en una terrible guerra civil, hizo que la enemistad entre la Grulla y el Cangrejo se enconara aún más.&lt;br /&gt;Pasaron setecientos años en los que ninguna de las partes en conflicto dejo pasar la ocasión para fortalecer su posición o reclamar por sus derechos. Uno de los mejores tatos que se apuntaron los Cangrejo fue la adopción de la mayor parte de la familia Yasuki, antaño Grulla, cuando, por culpa de sus dudosas actividades comerciales, fue expulsada de su clan. Con la adopción de esta familia el Cangrejo ganó el Castillo de la Grulla Negra, Yasuki Yasiki, y gran parte de los territorios anexo a él. La Familia Yasuki se convirtió en la rama de cortesanos y comerciantes de los Cangrejo, y buen servicio que hicieron a su nuevo clan ya que, dada la tosquedad proverbial de los defensores de la muralla, estos no se desempeñaban demasiado bien en esas lides. Esto no hizo sino aumentar la ya amarga enemistad que existía entre ambos clanes y que fue enquistándose con el paso de los siglos.&lt;br /&gt;Previendo el cáncer que crecía en el corazón de Rokugán, el Emperador decidió poner fin a la pugna por las tierra Yasuki mediante lo que se denominó La Gran Negociación: Una reunión de representantes de todos los clanes en la que se discutiría el destino de esas tierras y de todo lo relacionado con ella, con la esperanza de que, si bien no se podría eliminar la enemistad, si que se podrían limar las asperezas más agudas. El clan anfitrión de las negociaciones, responsable del alojamiento y la seguridad de los asistentes, fue el Dragón, que prestó para ello, Shiro Kitsuki, el Castillo de Fukurokujin. Del arbitraje en la negociación, como de costumbre, se encargaría la Delegación Fénix. El resto de los clanes se decantó por uno de los dos bandos: el León apoyaba al Cangrejo, mientras que el Unicornio se alineó, como era habitual, con la Grulla. El Escorpión, como de costumbre, no parecía estar de otro lado que no fuera el suyo. (continuará...)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-751785906059041010?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/751785906059041010/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=751785906059041010' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/751785906059041010'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/751785906059041010'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/09/cronica-de-los-viaje-de-hachiro-samurai.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rt3SL2KfCMI/AAAAAAAAAAU/dHhfs6wZ2lk/s72-c/Los_siete_samurais_Akira_Kurosawa__319965.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-8519058150868139037</id><published>2007-08-18T09:06:00.000-07:00</published><updated>2007-08-18T09:49:04.131-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://www.iac.es/galeria/ncastro/Datos/Puertas.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.iac.es/galeria/ncastro/Datos/Puertas.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Después de mucho tiempo, volvía a estar solo. La sensación era extraña, variable. A ratos, sentía la euforia del preso liberado, del naufrago rescatado de su isla; en otras ocasiones, vértigo ante el abismo de los comienzos. Y aún había una tercera clase de momentos. Momentos dominados por el vacío, por la desidia, por la desgana, por el tedio. En esos momentos pasaban cosas por su cabeza que nunca nadie jamás pensaría que alguien como él pudiera llegar a plantearse. (“Lo dejo. Me retiro. Dimito. Entrego los trastos. ¡Que paren el puto mundo, que yo me apeo!”) Esas tres clases de estados de ánimo se sucedían sin que pudiera encontrar una explicación a la secuencia que seguían. Nada de lo que hiciera le hacia salir de esa espiral llena de altibajos en que se había convertido su vida en el último mes.&lt;br /&gt;De cara al exterior supo mantener la careta de amplia sonrisa satisfecha que había cubierto su rostro la última década. Pero esa máscara empezaba a deteriorarse, a perder color, a desconcharse la pintura, a resquebrajarse la escayola. Él se daba cuenta de ello y no hacía nada por remendar su disfraz. Por una vez quería estar triste y que se notara, no tener nada que esconder, no tener que agradar a nadie con su característica afabilidad. Se había dejado llevar por lo que sentía en cada momento esperando sentirse triste durante una temporada pero, en vez de eso, se había subido en una montaña rusa emocional que no dejaba de subir y bajar y no llevaba a ningún lado.&lt;br /&gt;No sabia donde iba a llegar. No sabía si el cambio iba a ser para mejor. No sabía si estaba preparado para afrontar una nueva etapa. Solo sabía una cosa: como siempre el cambio se había visto venir y el no había hecho nada para evitarlo o prepararse para lo que pudiera llegar. La jodida historia de su vida.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-8519058150868139037?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/8519058150868139037/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=8519058150868139037' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/8519058150868139037'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/8519058150868139037'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/08/despus-de-mucho-tiempo-volva-estar-solo.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-6265238674398992039</id><published>2007-08-17T04:32:00.000-07:00</published><updated>2007-09-09T07:52:53.238-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la parada de los frikis'/><title type='text'></title><content type='html'>LA PARADA DE LOS FRIKIS (Y III, por fin)&lt;a href="http://www.gesell.com.ar/hobbit/hobbits.gif"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.gesell.com.ar/hobbit/hobbits.gif" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Casi sin darse cuenta estaba en el suelo, con Marta arrodillada a su lado. Remigio se acercó a ellos:&lt;br /&gt;-Me estoy impacientando. Sé que estabas negociando la compra del “Enano Verde”, así que no me cantes milongas no vaya a ser que me enfade. Cuando veas aGuille otra vez le vas a decir que te echas atrás. Que no tienes la pasta o algo así. Porque, si no lo haces así, mandaré a mis muchachos a por ti y te van a hacer mucha pupa. ¿Has entendido?- La respuesta no fue oída porque alguien se adelantó a Miguel. Una tranquila voz sonó a las espaldas del grupo:&lt;br /&gt;- No será necesario que hagas eso. Ya no se lo voy a vender. He cambiado de opinión.- Guille entró andando tranquilamente en la plaza, aún disfrazado de elfo. No tardo ni diez segundos en ser rodeado- Has ganado Remi. Te lo venderé a ti. No quiero que le hagas daño a nadie por mi culpa. Ahora mismo… Acepto cheques.&lt;br /&gt;Al gordo se le iluminó la cara al ver a Guille entrar en la plaza con un sobre pequeño, del tamaño de un naipe, en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué me impide quitártelo ahora mismo?- dijo señalando a sus secuaces, con voz de malo de plicula de Jerry Bruckheimer- ¿Qué me impide no pagártelo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues que somos primos y que el abuelo se enteraría esta misma noche. Y ya sabes: un disgusto más y te deshereda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ante la mención de su abuelo, la sonrisa se borro de su cara y refunfuñando sacó una chequera del bolsillo interior de la gabardina, relleno con prisas uno de los talones. Bruscamente arrancó el cheque recién extendido y se lo pasó al elfo, este le dio el pequeño sobre. El gordo, con la frente perlada de sudor, lo abrió con gesto desconfiado y saco una pequeña cartulina con el dorso en rojo, la miró con intensidad durante un minuto y soltó otro chillidito, esta vez de satisfacción. A continuación hizo un gesto con la mano y se montó en el mercedes dorado, que arrancó bruscamente, derrapando en la gravilla de la plaza. El resto de la banda desapareció en silencio por los callejones de la urbanización en construcción. Ni siquiera se llevaron el bolso de Marta, que estaba tirado en la grava, cubierto de polvo. En treinta segundos se habían quedado solos, y durante un rato nadie dijo nada. Fue Guille el que rompió el silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya podéis salir- gritó- Ha funcionado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De uno de los chalets salieron Jorge, el jedi, y el dueño de la cafetería, aun disfrazado de klingon. Parecían muy divertidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La próxima vez te metes tu en estos berenjenales- dijo Guille- Casi me cago en los calzones, y son de seda natural.- Efectivamente, el elfo parecía haber perdido todo su aplomo. Estaba pálido y sudaba.&lt;br /&gt;-Recuerda que tu solo te metiste es el lió.&lt;br /&gt;- Yo solo le tomé un poco el pelo, y el muy idiota se lo creyó&lt;br /&gt;- ¿Cómo que le tomasteis el pelo?- terció Marta- ¡Ese energúmeno casi nos mata y fue por vuestra culpa!- Se quedó con la boca abierta, el hermoso gesto distorsionado por la rabia y el miedo. Esperaba que Miguel hiciera algo, pero no lo que pasó a continuación.&lt;br /&gt;- ¿El Enano Verde?- susurró como para sí. Luego gritó- ¡No puede ser que Remi sea tan tonto! ¡Es bobo pero no tanto!&lt;br /&gt;- Lo es. Aquí el hijo de Feanor, en mitad de una borrachera descomunal, le dijo que tenía un “Enano Verde”, la carta definitiva, la carta con la que no se puede perder en el juego más friki-infecto que se haya inventado: El Reino.&lt;br /&gt;- ¡Pero si no llegó a salir! Los probadores del juego la echaron atrás porque se pasaba tres pueblos. Nadie sabe cómo es esa carta.&lt;br /&gt;- Yo si- dijo Guillermo- porque soy uno de los probadores. Le dije que había afanado una. Así que imagínate la emoción que sintio esa bola de sebo cuando se enteró de que yo tenía un “Enano Verde”. Empezó a presionarme para que se lo vendiera, pero claro, no había nada que vender salvo la fotocopia a color que pude hacerle. Mi contrato era muy estricto y me hubiera metido en un lió si extravío una de las cartas nuevas.&lt;br /&gt;- Entonces la carta que le has dado hoy… ¿Es falsa?- Miguel no salía de su asombro.&lt;br /&gt;- Igual de falsa que el cheque que le ha dado a Guillermo-dijo Carlos- De modo que estamos en paz. Aunque no creo que piensen así los amigos de tu primo cuando este descubra que le has timado, hoy esperaban cobrar. Lleva meses sin pagar la cuota y creo que esta noche su circulo de amistades se va a ver drásticamente disminuido.&lt;br /&gt;-Pero… ¿como sabíais que iría detrás nuestra?- dijo Miguel. Aquello era lo que más le intrigaba.&lt;br /&gt;- Pues porque tenemos a nuestro primo bajo vigilancia desde que contrató a esos bestias- dijo Carlos- Se ha desviado del camino de los verdaderos frikis, se guía más por el dinero que por la diversión. Necesita que alguien cuide de que no se haga daño ni haga daño a los demás. Aquí el camarada klingon es detective privado y cuida de ello con la discreccion requerida. En cuanto vio que os perseguían y que no lo podía evitar él solo, nos llamó. Decidimos que lo único que serviría para aplacar a ese memo era darle lo que estaba buscando.&lt;br /&gt;Sin decir más salieron de la plaza. El coche de Carlos, un destartalado Seat Fura, estaba aparcado no muy lejos de allí. Acercaron primero a Marta a su casa. No había dicho nada en todo el viaje y salió a toda prisa, sin despedirse de nadie y dando un portazo que casi hace volcar el coche.&lt;br /&gt;- Lamento tener que decirte esto, Miguel- dijo Carlos- pero el que tu novia sea un bombón no le da derecho a ser tan jodidamente maleducada, si se me permite la expresión.- Miguel no dijo nada, y eso le extrañó. Desde que salía con Marta se comportaba como un pero guardian cuando alguien osaba a decir algo de Marta que no fuera bonito.&lt;br /&gt;A él también le dejaron en la puerta de su casa, no sin antes hacerle prometer que vendría a las jornadas de puertas abiertas de la asociación, una semana después. Ilusionado por la posibilidad de hacer algo que, por una vez, le divirtiera a él, decidió cumplir la promesa.&lt;br /&gt;Y el resto es tal y como se podría esperar. Marta estuvo distante unos cuantos días, luego trató de que todo volviera a ser como antes, con ella a las riendas y Miguel con las orejeras puestas. Pero no pudo ser. Como un mes después del asalto, quedó con Miguel y empezó la conversación con un “tenemos que hablar” premonitorio. Le dijo que se sentía constreñida, que necesitaba espacio, que él en realidad no la quería. En definitiva, que dejándole no le hacia otra cosa que un favor. Esta conversación, dos meses atrás, le hubiera destrozado el corazón y lo hubiera dejado hecho un guiñapo. Pero las cosas habían cambiado. Era libre, le dolía que lo dejaran, claro está, pero sabia que no tenía porqué estar solo, que había gente que lo acogería y que no le importaría que su personaje favorito del El Señor de los Anillos fuera Tom Bombadil (aunque eso acarreara terribles discusiones, regadas con cerveza, que se alargarían hasta altas horas de la madrugada). Miguel había vuelto a la tribu y se sentía bien. Comenzó a asistir regularmente, ya como socio, a las reuniones de la Asociación de Rol y Estrategia “Masacre Ewok”. Los primeros dias iba vestido de paisano y, al poco tiempo, como se sentía fuera de lugar, desempolvó su traje de tweed corte Cuaderna del Sur y se compró unas orejas picudas nuevas.&lt;br /&gt;Las primeras semasas tras la ruptura fueros difíciles para él, pero esa etapa se acabó cuando realizó una serie de importantes descubrimientos:&lt;br /&gt;Primero, Marta ya no importaba tanto, ya no dominaba todos y cada uno de sus pensamientos. Una persona que te obliga a ser lo que no eres no puede quererte demasiado.&lt;br /&gt;Otro importante hallazgo se refería a aquella extraña sensación estomacal que Marta le producía. Descubrió que no era amor. La pasión nada tenía que ver con aquello. Descubrió que las tripas se le encogían cuando Marta dominaba la escena, por otro estado de ánimo: el Tedio. Le producía un aburrimiento tan profundo y soporífero que hacía necesaria la ingestión de protectores estomacales para no producir una úlcera.&lt;br /&gt;Y el tercer y definitivo descubrimiento resultó ser que no todo es lo que parece. Que debajo de una trabajada máscara de Uruk-hai y una pesada armadura de cuero, puede haber una señorita interesada en secuestrarlo, echárselo al hombro y llevarlo, a través de Rohan, hasta donde les llevasen sus claveteados zapatos de hierro. Y que ,con mucho gusto, él se dejaría. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-6265238674398992039?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/6265238674398992039/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=6265238674398992039' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/6265238674398992039'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/6265238674398992039'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/08/casi-sin-darse-cuenta-estaba-en-el.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-9061526544870275032</id><published>2007-05-03T15:32:00.000-07:00</published><updated>2007-09-09T07:53:24.214-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la parada de los frikis'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;LA PARADA DE LOS FRIKIS (II)&lt;/strong&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rjpl5IxGJ6I/AAAAAAAAAAM/1r498PtR1Xw/s1600-h/ignatius-bush[1].jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5060469163584530338" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rjpl5IxGJ6I/AAAAAAAAAAM/1r498PtR1Xw/s320/ignatius-bush%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ese algo resultó ser un destartalado Mercedes de color dorado, que con un asmático acelerón, irrumpió en la plaza. De él bajo un tipo enorme que, a Miguel, le recordó vivamente a Horatius J. Reilly. Se trataba de un tipo casi tan alto como ancho, de cara redonda, con ojillos de cerdito y boca pequeña, cubierta por un tremendo bigotazo, en el que se veían restos de sus última y penúltima comida. Vestía con lo que parecían saldos de saldos y, para la ocasión, había elegido lo que parecía ser un viejo sombrero años 40, ajado y hecho un higo, a juego con la gabardina, probablemente gris, que colgaba de su brazo. Y lo más grave de todo es que a Miguel le sonaba de algo, pero el terror no le dejaba pasar de la sensación de dejà vu.&lt;br /&gt;- Buenas noches- su voz, nasal y chillona, lo sobresaltó, definitivamente ese desagradable tono ya le había asqueado antes- No voy a andarme con rodeos: Os voy a contar una historia. Luego, voy a haceros un par de preguntas. Si me gusta la respuesta, os vais. Si no… bueno no creo que sea necesario explicaros lo que pasará, ¿verdad?&lt;br /&gt;¡Joder! La situación comenzaba a parecerse a “El Halcón Maltés”: Un estrafalario malvado los asaltaba y le iba a interrogar sobre algo de lo que, casi con total seguridad, no tendría ni idea. La pregunta “¿Qué haría Sam Spade en similar situación?” no dejaba de pasearse por su cráneo. Durante unos frenéticos segundos, analizó fríamente todas las posibles repuestas. Si bien resultaban terriblemente interesantes, acababan con una larga y dolorosa estancia en el hospital, o peor aún, compartiendo destino con Jimy Hoffa, como parte de los cimientos de un chalet muy cuco situado a las afueras. De modo que, en lugar de actuar como el tipo duro que no era, decidió guardar silencio y escuchar. Decidió parecer sereno, y tranquilo. En definitiva, respirar unos minutos mas, con todas las costillas enteras por añadidura, no le iba a hacer daño a nadie.&lt;br /&gt;- ¿Pero…, qué quiere este tío?- susurró Marta mientras se acurrucaba aún más a la espalda de Miguel.&lt;br /&gt;- Ni puñetera idea, cariño. Ni puñetera idea.- El gordo siguió hablando:&lt;br /&gt;- Te he visto charlando muy animadamente con dos personas con las que ardo en deseos de hacer negocios. Pero no son razonables, a pesar de que mis ofertas no pueden ser mejores. Eso me exaspera y me hace pensar. Y, pensando estaba yo, cuando te he visto en animada parla con esos dos, que no son precisamente las que uno esperaría encontrar en vuestro círculo de amistades. “¿Que pueden tener en común este pimpollo y esos dos inadaptados?” Cuanto más lo pensaba, más claro me resultaba que no podía ser otra cosa que lo que tienen en común todos los seres humanos: La codicia.&lt;br /&gt;Soltó este discurso de malo de peli de James Bond sin respirar, como si tuviera doce años y estuviera representando un papel en la obra de teatro de la fiesta de fin de curso. No paraba de mirar a sus “hombres”, buscando su aprobación. Estos parecían estar divirtiéndose casi tanto con las presas recién capturadas como con su “Jefe”, lo cual hacia que la situación se volviera rara por momentos. Miguel eligió el momento en que algunos de ellos se reían para romper su silencio.&lt;br /&gt;- Oye, llévate mi cartera y su bolso y déjanos ir, no creo que nada de los que haya podido hablar con los de Masacre Ewok pueda interesarte.- Trató de parecer firme y sereno, en plan “no tengo miedo pero sé que no puedo hacer nada para evitar que me desvalijen”.&lt;br /&gt;El gordo resopló y soltó un chillidito, como de cochinillo enfurruñado. Ese desagradable gritito fue lo que hizo que Miguel reconociera al sujeto en cuestión. El reconocer a su captor como Remigio Estévez aumento los niveles de onirismo hasta cotas desmesuradas. No podía ser que, a pesar de ser el peor espécimen de friki que la madre Gea hubiera engendrado, se hubiera mezclado con una banda de asaltantes nocturnos. Conocía a Remigio por haber sido fundador de “El Ojo de Odin”, una asociación de pretenciosos amantes de la fantasía medieval, la ciencia ficción y los juegos de estrategia, que duró lo que un gamorreano en la cueva del Rancor, por la manía de Remigio de acaparar toda la atención y desprestigiar a todo aquel que pudiera hacerle sombra. Aquel despliegue de mala leche y cuchicheos llevo a la asociación a la ruina ya que, en vez de reunirse para jugar, organizar actividades, en definitiva... ¡HACER COSAS!, todos los socios acabaron formando grupitos para maquinar mezquinas alianzas y traiciones. Ellos pensaban que lo que hacían era conspirar, como si de la Corte del emperador Atreides en Dune se tratara. La realidad era que se habían convertido en un patio de escuela para niños grandes.&lt;br /&gt;Miguel asistió, en calidad de invitado, a un par de reuniones, tras las cuales surgió el rumor de que iba detrás de la novia de uno de los socios (120 kilos de músculo dedicado a jugar al rugby) y decidió no volver a pisar un lugar con una atmósfera tan insana (sobre todo para sus piernas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Remigio?- dijo, cuando se repuso de la sorpresa- ¿Eres tú?- El otro, cuando se oyó llamar así, enrojeció. Llegado este punto, sus supuestos secuaces se desternillaban.&lt;br /&gt;- Ya no me llamo así. Ahora soy Mr Disorder y te ordeno ahora mismo que me digas de qué habéis estado hablando Jorge, Guille y tú esta tarde.- la voz le temblaba, pero Miguel no sabría decir si era por ira o por miedo. A todo esto Marta no paraba de lloriquear a su espalda: “¡Lo sabía! ¡Lo sabía! Esa gente rara no podía traer mas que mierda.” Se apretó aun más a Miguel, aterrorizada y sin dejar de llorar.&lt;br /&gt;Al oír el nombre “Mr Disorder” Miguel tuvo que reprimir una carcajada. Cuando se sobrepuso, pudo responder:&lt;br /&gt;- Mira Remi. He conocido esos dos esta misma tarde. La conversación versó sobre las habilidades guerreras de los Noldor en la Segunda Edad de la Tierra Media. No se que clase de negocios iba a poder llevar a cabo un domingo por la tarde en la cafetería de un cine. Te has colado, tío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tono de la respuesta quedó bastante lejos del que se considera apropiado para evitar que un grupo de cabrones te rompan las piernas, y así se lo hicieron saber a Miguel con un fuerte puñetazo en los riñones. La paliza parecía a punto de dar comienzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;(Continuará)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-9061526544870275032?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/9061526544870275032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=9061526544870275032' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/9061526544870275032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/9061526544870275032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/05/la-parada-de-los-frikis-ii-ese-algo.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/Rjpl5IxGJ6I/AAAAAAAAAAM/1r498PtR1Xw/s72-c/ignatius-bush%5B1%5D.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-859915418950879138</id><published>2007-04-01T16:16:00.000-07:00</published><updated>2007-09-09T07:53:44.553-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='la parada de los frikis'/><title type='text'></title><content type='html'>&lt;a href="http://www.infobae.com/adjuntos/imagenes/90/0119076B.jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand" alt="" src="http://www.infobae.com/adjuntos/imagenes/90/0119076B.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;LA PARADA DE LOS FRIKIS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No llamar a un taxi fue un error. Convencerse de que por un paraje oscuro y solitario no iba a haber gente con aviesas intenciones, y un malsano amor por lo ajeno, tampoco puede considerarse muestra de buen juicio. Y ahora, parafraseando a un buen hobbit con mucho mas sentido común que el, estaba “metido en un buen brete”.&lt;br /&gt;La situación se presentaba como sigue: domingo, más allá de la medianoche, a la salida de un cine situado en un polígono comercial en mitad de ninguna parte y, por cortesía del ayuntamiento, un horario de autobuses nocturnos organizado siguiendo las indicaciones de un tablero ouija. Con lo que, tras una espera de cuarenta minutos en al lado del poste que marcaba la parada, Miguel y su novia Marta decidieron ir paseando hasta la parada de metro mas cercana, situada a unos dos kilómetros de descampado y chalets en obras porque “…a estas horas seguro que no pasa nadie por ahí y, si no pasa nadie, ¿por qué iba a haber ladrones en la zona?...” Atolondrado razonamiento que puso a la pareja en mitad de la zona de caza de una de las bandas de asaltantes más violentas de la ciudad. De ahí que ahora corrieran como posesos, sin saber adonde ir y sin atreverse a mirar atrás (el ruido de pasos a la carrera, y las amenazas, eran prueba más que suficiente de la cercanía y el enfado de los perseguidores).&lt;br /&gt;La tarde había resultado razonablemente agradable. Se cumplían seis meses desde que empezara a salir con Marta Llopis, la chica más codiciada de clase (metro sesenta, pelo negro, piel pálida, ojos verdes), y ella había decidido celebrar un “no-aniversario”. Idea que a Miguel le parecía una soplapollez, pero que en boca de Marta sonaba como el plan más maravilloso del mundo. A decir verdad, con Miguel ocurría algo curioso: Cuando Marta no estaba, Miguel era una persona divertida y agradable. Ocurrente. El perfecto compañero de mus y cañas. Pero era aparecer la Srta. Llopis, y convertirse en un soso y aburrido estudiante de Contabilidad, con menos conversación que un geranio en un tiesto y una insoportable, boba e innecesaria expresión de felicidad en la cara. De esto el no se daba cuenta, más allá de sentir una rara sensación en la boca del estómago, que se daba en los raros momentos en que se zafaba del embobamiento. Pero el lo confundía con “las mariposas en la tripa” que, dicen, se sienten cuando te enamoras.&lt;br /&gt;Como siempre Marta era germánicamente puntual: siempre cuarenta y cinco minutos tarde. Se había adelantado a comprar las entradas y, conociendo el percal, calculó que solo llegarían a ver último pase de la sesuda película iraní que Marta había elegido. Esto resultó ser una suerte, porque, conociendo los gustos de su chica, iba a necesitar de todo el café que pudiera beberse en ese plazo.&lt;br /&gt;“Bueno… Al menos esta vez no es una en versión original. No aparecía el V.O.S. por ninguna parte” iba pensando mientras se dirigía a por su dosis de cafeína.&lt;br /&gt;La cafetería estaba llena y la parroquia no podía ser más peculiar: Un grupo de gente de mediana edad (entre 25 y 45 años), disfrazados (elfos, ewoks, caballeros jedi, tripulantes de la Enterprise, algún superhéroe e, incluso, una horda orca), discutiendo acaloradamente sobre cuestiones tan trascendentales como: “¿Es el Halcón Milenario más rápido que la nave del Capitán Kirk?” o “¿cómo es posible que el Emperador no encontrara a Yoda en su retiro en Dagoobah?” o “¿hicieron los elfos bien partiendo de Aman?. Un enorme grupo de encantadores frikis, de perritos débiles de la camada, unidos por sus gustos raros y su falta de habilidades sociales (con gente no-friki, se entiende). En definitiva, su antigua tribu, de la cual desertó cuando Marta posó sus ojos en él y dijo “¿Me dejas los apuntes de micro superior?”. Una punzada de nostalgia se unió a la extraña sensación antes comentada (que había empezado a molestar al darse cuenta de que la película no tenía subtítulos porque… ¡NO TENÍA DIÁLOGOS!)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Que sí, tío! ¡Que si se lo cruza lo cruje!- bramaba un “orejas picudas”, perdiendo la elegancia y el aplomo que se presuponen a la Antigua Raza. Su interlocutor, un paciente jedi clavadito a Ewan McGregor, respondió:&lt;br /&gt;-No lo creo. Por mucho que Feanor fuera la leche, Melkor era un Vala, y a un Vala solo lo vence otro Vala. Y menos en ese momento, con sus poderes casi intactos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No lo pudo evitar. Algo se removió dentro de el. De repente Miguel, que había renegado de “esa panda de inadaptados”, se encontró diciendo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay más que ver lo que le pasó a Fingolfin, que no era peor guerrero que su hermanastro y que, además, contaba con unos cuantos siglos más de experiencia de combate. Se enfrentó a Morgoth y cayó, lo hirió gravemente, pero cayó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos conversadores se quedaron callados, mientras parecían analizar al que con tanta impertinencia (al menos a los ojos del elfo) había interrumpido su vibrante discusión. El estudio duro un eterno minuto, al final del cual el jedi dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si te apetece participar, creo que deberías sentarte con nosotros. Si no, te vas a quedar afónico y yo necesito a alguien que me ayude a hacer entrar en razón a este testarudo hijo de Finwe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensarlo dos veces Miguel se sentó a su mesa y con ellos departió, durante cuarenta y cinco maravillosos minutos, sobre su tema favorito: Tolkien, la Tierra Media y todas sus circunstancias. Tras ese breve período de felicidad, apareció Marta y lo sacó de allí, con bastante mala cara y sin siquiera presentarse a los acompañantes de su novio. De hecho, no dijo nada hasta que entraron en la sala del cine, a parte de un demoledor “A ver con quién te juntas, que a este cine viene mucha gente que me conoce”. Miguel asintió y entró a ver la “colorista y estéticamente radical” película iraní.&lt;br /&gt;A la salida la tribu continuaba reunida (eran una asociación que había fundado el dueño de la cafetería, un klingon gordo y malhumorado) y Marta entró a comprar tabaco, seguida de Miguel, que a esas alturas parecía un cocker sobredesarrollado y muy bien educado. El elfo se le cercó, pero no llegó a decir nada. Cayó fulminado por una mortal mirada de color verde, que llegó acompañada por estas palabras:&lt;br /&gt;-¡Que gente tan rara! ¿Cómo podrán salir a la calle así vestidos? No lo entiendo.&lt;br /&gt;Esa fue, a grandes trazos, la agradable velada del domingo. Luego vino la espera del autobús (“… A ver cuándo te sacas el carné, que así no hay manera de ir a ningún sitio…”), el paseo a la luz de la luna y la huída atropellada hacia ninguna parte. Bueno, esto no es del todo cierto, si que llegaron a alguna parte: Adonde los asaltantes pretendían. La loca carrera los llevó a una plazoleta, rodeada de casas en construcción, cuya salida estaba prevista se construyera a finales de 2008. Una vez se dieron cuenta de que la presa no tenía escapatoria, la jauría dejó de correr. En silencio entraron en la plaza y los rodearon, siempre cuidando de quedar ocultos o a contraluz. Estaban tranquilos, todo había salido según lo planeado y ahora tendrían su recompensa. Pero ninguno hizo ademán de acercarse a ellos, simplemente no los dejaban escapar, como si esperaran algo… (Continuará)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-859915418950879138?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/859915418950879138/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=859915418950879138' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/859915418950879138'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/859915418950879138'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/04/la-parada-de-los-frikis-no-llamar-un.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-5593792159788669223</id><published>2007-03-05T15:00:00.000-08:00</published><updated>2007-03-06T10:16:20.171-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;DECISIONES Y FORMAS O ¿POR QUÉ, TÍO?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de empezar quisiera pedir disculpas a los que esto leéis, que alguno habrá, por haber faltado a la promesa que hice de publicar al menos una vez por semana. No volverá a pasar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En segundo lugar también voy a pedir disculpas. Esta vez a mi mismo, por faltar a una promesa que me hice cuando volví a publicar. Por desencuentros relacionados con este tipo de medio de comunicación, vi involucrados a algunos de mis mejores amigos en un berenjenal de lo más desagradable simplemente porque una persona, con una impresión equivocada y/o distorsionada de ciertos hechos, se vio en la obligación moral de echarles un rapapolvo en su blog. Fue muy desagradable, y por ello me prometí a mi mismo no hacer nada parecido en este lugar de esparcimiento que espero sea NO ME GUSTA QUE PINTEN A LOS ELEFANTES. Pues en esta ocasión voy a hacer una excepción al respecto porque personas a las que quiero mucho están sufriendo un injustificado maltrato por parte de alguien que, además, debería ser el último en tratarlas así. De modo que ahora vamos a lo que nos ocupa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decisiones y formas. Todos tomamos decisiones, la vida se basa en ello. Es más, diría que no sólo se basa en las decisiones en sí, sino también en las formas que adoptamos a la hora de tomar una decisión o dejar de tomarla.&lt;br /&gt;Últimamente yo mismo he tomado decisiones importantes, que condicionarán el resto de mi vida. Puede parecer demasiado dramático pero es cierto, de modo que estoy especialmente sensible a la hora de analizar y encarar las decisiones que veo toman los demás, y sobre todo las formas que adoptan. Y, perdóneme aquel que crea que estoy cayendo en un juicio de valor, creo que la mayoría de las veces optamos por el camino fácil, que es, a menudo, el equivocado, el camino en el que, para obtener nuestros fines, machacamos a los que se nos cruzan en un ejercicio absurdo de egoísmo y estupidez.&lt;br /&gt;La persona en particular a la que este escrito se refiere ha decidido distanciarse de gente que en los últimos meses han sido su círculo más cercano, su único apoyo en los malos momentos (y esta persona tiene muchos), aún cuando hubiera momentos en los que maldita gracia les hacía encarar los problemas de otro (ya tenían más que suficiente con los suyos, doy fe de ello). Esta decisión puede parecer desafortunada, no voy a juzgarla, pero lo que no puedo dejar de hacer es emitir mi opinión (y si veo pertinente juzgar, juzgaré) en lo referente al modo en que ha sido llevada a cabo, pues me parece que se ha tratado de manera injusta a gente a la que quiero, y lo que es peor, se les ha hecho daño y se les ha intentado dejar por malas personas. Y en ese caso siempre podrán contar con mi espada (no puedo dejar de ser friki ni cuando estoy serio, diantre).&lt;br /&gt;Voy a decir lo que pienso, basándome en lo que he visto, y se lo voy a decir directamente a la persona implicada para que venga a pedirme explicaciones si así lo estima oportuno (y porque me cuesta menos escribir de esta manera).&lt;br /&gt;Porque, querido papanatas, no se puede vampirizar afecto a dos personas que te querían y se preocupaban por ti mas allá de lo que exige la más intima de las amistades, para luego, cuando empiezan a exigir la mas mínima reciprocidad (en eso consiste la amistad, estimado membrillo) te dé pereza y decidas dejarlas. De todas formas, esto no es lo que más me irrita, simplemente podías haber quedado como un egoísta más que, una vez usados, deja de lado a la gente, exprimidos y decepcionados. Tú has ido más allá, has buscado nuevas víctimas, ya que para no quedar mal te has inventado imaginarias ofensas que nadie ha visto (o al menos yo no he visto, y he estado con vosotros mucho tiempo) de modo que gente que en estos momentos no estaban conectados a tu entorno te sirvieran como nuevos surtidores de energía (los amigos no son estaciones de servicio, ¡besugo!) , ya que no eres capaz de vivir sin fagocitar las energías de otras personas, hasta que se sienten tan miserables como tú. Ése, creo, ha sido el punto de inflexión en tu relación con estas personas, cuando todos estabais bien jodidos tú eras, mezquinamente, un poquito más feliz viendo que a tu alrededor la gente también se sentía desgraciada y simpatizaba contigo cien por cien. Cuando esa misma gente empieza a levantar el vuelo, tú, en vez de alegrarte, te dedicas a exigir más y más atención, y cuando no te la dan te enfadas y te montas la película. Tengo que reconocer una cosa: como parásito emocional no tienes precio, figura, pero aquí te has equivocado de medio a medio y te va a costar arreglarlo, si es que puedes. Sólo espero que la decisión que has tomado la hayas tomado tú solito, ya que si te han aconsejado hacer lo que has hecho, no creo que lo hayan hecho personas que de verdad te aprecien como te apreciaban, como te querían, estas dos a las que has perdido, probablemente para siempre.&lt;br /&gt;Para terminar, otra ronda de disculpas. Pido disculpas por adelantado por si a alguien esta carta le parece inconveniente. Si alguien se siente insultado y/o aludido, ya saben dónde encontrarme, y estaré dispuesto a dar todas las explicaciones que se me exijan y a pedir perdón si es pertinente y me he equivocado.&lt;br /&gt;Con esto me despido, esperando no tener que escribir nunca más nada parecido.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-5593792159788669223?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/5593792159788669223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=5593792159788669223' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/5593792159788669223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/5593792159788669223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/03/decisiones-y-formas-o-por-qu-to-antes.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-5452586935242087148</id><published>2007-02-13T02:42:00.000-08:00</published><updated>2007-02-13T03:34:19.477-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;ME DESPIDO DE TI Y ME VOY&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Utilizo este titular para remarcar mi desprecio ante la empresa que hasta hace unos días pagaba por mis sudores. Todos aquellos que me conocen saben que cuando oigo a esa caja de gemidos falta de amigos (porque un amigo te da una colleja y te recomienda buscar otra profesión mas provechosa) llamada Julieta Venegas, cantando esa tonadilla así titulada, se me llevan los demonios y se me olvida que con respecto a la violencia soy casi cuáquero. Pues así titulo este articulo porque nunca jamás había participado en un engaño de un calibre tal como el servicio de “atención al cliente” de movistar y no deseaba que el título fuera algo que no evocara a algo francamente deleznable y engañoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que el engaño ya empieza en el nombre de mi ocupación: servicio de atención al cliente. Nada más lejano de la realidad, pues la impresión que da es que la “plataforma” no era más que la barbacana de una fortaleza destinada repeler las hordas de clientes descontentos. Si bien es cierto que un porcentaje alto de los clientes eran, o bien unos jetas que desean aparatitos y prebendas no merecidas (algo muy español por otra parte), o bien perezosos despistados que llaman porque se aburren, con que solo hubiera uno al día en cuyo caso supiera que se estaba cometiendo un injusticia ya me iba a casa amargado. Porque, claro está, no se podía acudir a ninguna otra instancia, las instrucciones remitían cada dos por tres bien al distribuidor o bien a la infalibilidad de los métodos de facturación y medición de las llamadas. Las falta de información dada a los clientes cuando contratan tampoco ayuda. Con decir que todo esta en Internet ya vale, pero cuando eso se lo dices a un señor de mas de 70 el pobre se queda de pasta de boniato. No nos engañemos, en este país, al menos hasta hace poco, los padres tenían hijos para que les programaran el vídeo. De hecho, cada vez que veo uno de esos reportajes de ancianitos delante de un ordenador me parece que son siempre los mismos a los que, con el cambio de milenio, dieron un bocata por estar con cara de interés delante de una pantalla el tiempo justo para grabar reportajes sociales suficientes para una década(fijaos a ver si me equivoco). Y, aun en estos casos, me decían que no diera toda la información. Que lo miraran ellos. Porque si no lo hacía así subía el tiempo medio de atención y no llegábamos a cumplir para llegar a incentivos (ojo, nunca me lo dijeron así, pero es la lectura que a mí me llegaba ante la insistencia con lo de los tiempos) ¡Y yo que pensaba que hacia bien mi trabajo si el cliente se iba tranquilo con toda la información posible!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para terminar, sin embargo, he de decir que  la razón principal de que abandonara el trabajo ha sido egoísta. Ni siquiera el Opencor, un trabajo en el que echaba más horas que un tonto, mal pagado y físicamente agotado, había conseguido agriarme el carácter. No pagaban suficiente para que a mi me saliera una úlcera y mi familia, amigos y demás tengan que sufrir a un alienado currante a borde del ataque de ira constantemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ufff, que a gusto me he quedado&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-5452586935242087148?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/5452586935242087148/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=5452586935242087148' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/5452586935242087148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/5452586935242087148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/02/me-despido-de-ti-y-me-voy-utilizo-este.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-117015585143294323</id><published>2007-01-30T03:17:00.000-08:00</published><updated>2007-01-30T03:17:31.433-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;NOS DEBEIS UN CUENTACUENTOS&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El viernes por la noche se celebró el vigésimo séptimo cumpleaños de Ruth, esa maravillosa muchacha (27 años no son tantos, o al menos así lo espero) de profesión veterinaria y de afición sus masajes (sus de ella, quiero decir a ella y principalmente en los pies). La celebración se desarrolló en un local bastante cuco y más helado que sorbete de lima situado junto al Mercado de Jesuitas, y en ella se celebró un cuentacuentos, bailes orientales, exhibición de air guitar y levantamiento de vidrio en barra. Todo fue a la perfección, al menos yo me lo pase como un enano, pero hubo una cosilla que me dejó mal sabor de boca y que os pido me ayudéis a subsanar. &lt;br /&gt;Lo que ocurrió fue que des pues de dos horas de baile cuenta cuentos y demás, hubo un momento en que todo el mundo quería entregar sus regalos a la homenajeada y marcharse a casa porque ya era tarde. En todo su derecho estaban pero no se percataron que aun quedaban dos cuentos por relatarse: el mío y el de Pedro Corpa.&lt;br /&gt;A mi personalmente tampoco me importa tanto, el cuento, como mas tarde veréis no es gran cosa, se cuenta en cinco minutos y me lo preparé esa misma mañana mientras iba a trabajar, además como yo era un contador con el que no se contaba (perdón por el retruécano) tampoco me extrañó demasiado . Pero en el caso del cuento de Pedro  me da mas rabia porque el si que iba a contar desde el principio y se fue un poco dolido por no haberlo podido hacer dadas las horas que eran.&lt;br /&gt;De este modo anuncio que voy a tratar de organizar un cuentacuentos al que estáis todos invitados, como público o como contador, para subsanar este error y quitarme el gusanillo de las tablas (hace años que no me subo a un escenario).Aun no se ni donde ni cuando pero os exijo que, si os interesa, me deis el coñazo hasta que me mueva y lo haga.&lt;br /&gt;La otra razón de este artículo es mostraros el cuento que elegí, prácticamente al azar para mi actuación. Ya me diréis que os parece a mi me hizo gracia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-117015585143294323?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/117015585143294323/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=117015585143294323' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/117015585143294323'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/117015585143294323'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/01/nos-debeis-un-cuentacuentos-el-viernes.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-117015580106352719</id><published>2007-01-30T03:05:00.000-08:00</published><updated>2007-01-30T03:16:41.073-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;strong&gt;El Rabino de janowo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Una vez salió el rabino de Janowo en tartana a la feria de Pantschowa, con intención de pernoctar en Mokri.&lt;br /&gt;Esto es una cosa que a primera vista parece tan sencilla como coser y cantar. Pero en la realidad sucede que cuando hay feria en Pantschowa, allá van todos los judíos, y cada vez que allí van los judíos, pernoctan indefectiblemente todos en Mokri. Por eso, cuando el rabino llegó a este pueblo se encontró con que no había en la posada un palmo desocupado y no le quedó más remedio que resignarse a pasar la noche en su tartana dentro de un pajar.&lt;br /&gt;Moisesillo Bandwurn, el cochero, metió el carruaje al abrigo del tejado, ató los caballos a la lanza con la cabeza vuelta hacia la tartana para que pudiesen tomar su pienso del pesebrillo delantero, dispuso lecho para el rabino dentro del carruaje y debajo de él para sí, y con esto había llegado la noche.&lt;br /&gt;Luego que el rabino hubo rezado sus preces, dijo:&lt;br /&gt;-- &lt;em&gt;¿Has rezado para que no nos roben los caballos, Moisesillo?&lt;br /&gt;-- No, maestro.&lt;br /&gt;-- Pues reza con fervor y..., además, cuida de atar bien el tiro.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Hizo el cochero lo que le habían mandado, y no bien hubo terminado volvió el rabino a la carga.&lt;br /&gt;-- &lt;em&gt;Moisesillo: si has rezado con verdadero fervor y no te has olvidado de atar los caballos que mejor supiste y, además, te mantienes en vela y ojo alerta, entonces, a pesar del peligro que consigo trae este desorden de las ferias, es posible que no nos roben los animales.&lt;br /&gt;Descanse el maestro --contestó Moisesillo --, que yo no pegaré ojo ni dejaré de estar al tanto...&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Llevose entonces el rabino ambas manos a la cabeza, murmuró unas últimas preces y, lentamente, subió a la tartana.&lt;br /&gt;A esto de media noche despertó el rabino en su incómodo lecho sobresaltado por unos ladridos de perro, y llamó a Moisesillo:&lt;br /&gt;--&lt;em&gt; ¿Qué queréis maestro?&lt;br /&gt;-- ¿Dormías Moisesillo?&lt;br /&gt;-- No, maestro.&lt;br /&gt;-- ¿Qué haces entonces?&lt;br /&gt;-- Estaba meditando, maestro.&lt;br /&gt;-- ¿Y sobre qué meditabas Moisesillo?&lt;br /&gt;-- Pues estaba pensando...., estaba pensando en... adónde irá a parar la cera cuando una vela se consume&lt;br /&gt;-- Muy bien. Mientras se te ocurra pensar en cosas tan interesantes seguro estoy de que no te dormirás &lt;/em&gt;-- aprobó el rabino, curado del sobresalto y volviéndose del otro lado para dormir tranquilamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una fría corriente de aire penetró por los resquicios de la mal ensamblada puerta del pajar y el rabino volvió a despertarse.&lt;br /&gt;-- &lt;em&gt;¡Eh, Moisesillo! -- llamó.&lt;br /&gt;-- ¿Qué quieres, maestro?&lt;br /&gt;-- ¿Duermes, Moisesillo?&lt;br /&gt;-- No, maestro.&lt;br /&gt;-- ¿Qué haces entonces?&lt;br /&gt;-- Meditando, maestro.&lt;br /&gt;-- ¿Y en qué meditas?&lt;br /&gt;-- Pienso..., pienso... en adónde va a parar la madera de las tablas que desaparece al par paso a los clavos.&lt;br /&gt;-- No está mal. Mientras tengas buenas ocurrencias, ya se yo que no te dormirás -- dijo el rabino, volviéndose aliviado del otro costado&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezaban a palidecer las estrellas cuando el canto del gallo despertó al rabino.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-- ¡Eh, Moisesillo! -- llamó.&lt;br /&gt;-- ¿Qué deseáis, maestro?&lt;br /&gt;-- ¿Dormías, Moisesillo?&lt;br /&gt;-- No, maestro.&lt;br /&gt;-- ¿Qué hacías entonces?&lt;br /&gt;-- Meditaba, maestro.&lt;br /&gt;-- ¿Y en qué piensas, Moisesillo?&lt;br /&gt;-- Maestro...: si he decir la verdad, pienso..., pienso... en que las puertas están bien cerradas, en que aquí nada se ha movido y, sin embargo..., ¿a dónde han ido a parar los caballos?&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;CUENTOS DE Judíos. REB NACHMAN DE BRATZLAV.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-117015580106352719?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/117015580106352719/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=117015580106352719' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/117015580106352719'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/117015580106352719'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/01/el-rabino-de-janowo-una-vez-sali-el.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-116972425297228590</id><published>2007-01-25T03:20:00.000-08:00</published><updated>2007-01-25T03:24:12.986-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>PRESENTACION II (¿LO VOLVEMOS A INTENTAR?)&lt;br /&gt;           &lt;br /&gt;    Tal y como me temía el impulso de escribir se me acabo a los tres artículos  (y el primero era la presentación) y es que soy un hindú inconstante. Llevo sin escribir nada desde julio y en este tiempo he llegado a conocer mejor a algunos “blogueros” de los que voy a intentar aprender a mantener activo este pequeño rincón. Y es que me he dado cuenta de que el blog no es solo un monumento al ego, aunque tenga algo de ello, sino que es un lugar que requiere un esfuerzo, un compromiso. Y eso es lo que voy a hacer: comprometerme. Empezare por estos dos puntos.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    Me comprometo a escribir un articulo por semana (ya se que no es mucho pero no me atrevo a exigirme mas porque me conozco).&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    Me comprometo a aprender a usar todas las herramientas a mi disposición, de modo que esto no solo sea un lugar donde leer las diatribas de este hindú atribulado, sino donde pasar un ratito agradable.  (Videos, youtube, fotos e ilustraciones,…)&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;     Por ahora, aunque sea trampa, ya he cumplido por esta semana y os pido una cosa si leéis esto y no lo cumplo me comprometo a recibir una colleja y dar las gracias. Un abrazo y muchas gracias a todos los que leeis a este torpe hindú que ha perdido su sitar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-116972425297228590?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/116972425297228590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=116972425297228590' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/116972425297228590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/116972425297228590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2007/01/presentacion-ii-lo-volvemos-intentar.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-115220797539000066</id><published>2006-07-06T09:57:00.000-07:00</published><updated>2006-07-27T12:03:10.016-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;CUENTO 1&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esperando al autobús en un dia de lluvia, calado hasta los huesos, trataba de encender un cigarrillo. Llevaba un ajado sombrero que no hubiera desentonado en el guardarropa de Sam Spade y una gabardina que, de tan empapada, no se podía hacer otra cosa que adivinar el color, quizá entre el gris y el verde. Tenia la pose de un Bogart cansado de husmear braguetas ajenas, y el plomizo día, con sus atascos y su gente cabizbaja y refunfuñante, hacía juego con él. Así me lo encontré.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Me había perdido. Odio coger el autobús en Madrid, sobre todo cuando llueve, me pone nervioso no saber exactamente donde estoy,me paso el trayecto limpiando el vaho de la ventana, con escaso éxito, y al final me adelanto y me apeo antes de tiempo. Según puse pie en tierra me di cuenta de mi error, pero un absurdo sentido del ridículo hizo que no me volviera a subir en el autobús. Empapandome y con cara de tonto me acerqué a preguntar a la parada del autobús por la dirección a la que me dirigía y allí me topé con el viejo Humphrey. Tardó en responder, se quitó el sombrero y lo sacudió, dejando al descubierto una espesa cabellera oscura salpicada por algunas elegantes hebras plateadas. Sin mirarme a la cara respondió:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Yo tambien me he perdido. Creo que ambos estamos muy lejos de donde debieramos estar". Su voz me estremeció. Profunda, triste, suave. Sonrió.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Tu cita puede esperar, y yo no tengo nada que hacer y mucho que contar. Sígueme."&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Y lo hice. Así de sencillo. Con el tiempo me he preguntado un millón de veces por qué lo hice, por qué esas últimas palabras supusieron el hechizo que me ató a esta historia. Si alguien encuentra la respuesta se lo agradecería eternamente. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Parecía que la lluvia nunca fuera a acabar. El caminaba delante de mí. Sin pensar yo lo seguía. Sin pensar pero con la sensación de que si no iba con él me perdería algo, algo importante, algo sin lo cual mi vida sería una sucesión de dias lluviosos, llenos de gente cabizbaja y autobuses que no llevan a ninguna parte.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-115220797539000066?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/115220797539000066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=115220797539000066' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/115220797539000066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/115220797539000066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2006/07/cuento-1esperando-al-autobs-en-un-dia.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-115124949553395063</id><published>2006-06-25T07:59:00.000-07:00</published><updated>2006-06-26T04:44:09.263-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;UNA DE FÚTBOL&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Que me perdonen todos aquellos a los que el futbol ni les viene ni les va o que, incluso, les repugna y lo consideran el opio del pueblo, pero me dispongo a hablar de una de mis grandes pasiones, el balompié.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La razon de este artículo es que, por primera vez en mi vida, la selección española me ha emocionado. He visto casi todos los partidos que ha jugado en los ultimos trece años, y en esa multitud de encuentros me he enfadado, decepcionado, entristecido, pocas veces me he alegrado y, generalmente, me he ido a la cama con el típico "jugamos como nunca, perdimos como siempre".&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo esta tendencia se rompió el dia del debut de la selección en el Mundial de Alemania. No digo que después de tumbar a los de Ucrania vayamos a ganar el campeonato de calle, pero por primera vez en mi vida mi segundo equipo (pongo a mi Real Madrid de mis entretelas en primer lugar) me ha emocionado con su juego y con sus ganas de mandar en el campo. Y es que por fin alguien se ha dado cuenta de que nosostros no somos ni Alemania, ni Inglaterra, ni Italia, ni Argentina. No sabemos jugar al pelotazo, ni tenemos fortalezas andantes en el centro del campo, ni se nos da bien poner el autobús delante de la porteria, el nuestro es otro estilo Siempre hemos tenido jugadores de toque y buen gusto, con un físico no muy poderoso pero mucha imaginación a la hora de ver el futbol y a eso es a lo que tenemos que jugar, ese ha de ser nuestro estilo. En mi opinion esa ha sido una de las principales razones de que no hayamos hecho nunca nada de relevancia en unos mundiales. Siempre hemos intentado jugar, al menos en lo que yo he visto, como lo hacen otras selecciones, cada entrenador ha cambiado el sistema y nuestros jugadores nunca han sabido qué fútbol hacer cuando se visten de rojo. Luis Aragonés, el seleccionador mas viejo del mundial, por cierto, se ha dado cuenta de que España ha de tener el balon y marcar el ritmo del juego. Y si se pierde, pues se pierde, pero caes jugando a lo que sabes, no intentando hacer cosas que en otros paises pueden funcionar pero que a nosotros no nos va porque no sabemos. Luego podemos perder con Francia en octavos y nadie se acordará del estilo y el buen juego que hasta ahora han demostrado, pero yo ya estoy contento porque por fin sabemos a qué jugamos y por lo menos lo habremos intentado. Y, de todos modos, alguna vez nos ha de tocar.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bien, ya me he quedado a gusto, procuraré publicar el siguiente artículo sobre fútbol lo mas tarde posible (a no ser que lleguemos a la final) .Tened paciencia commigo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-115124949553395063?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/115124949553395063/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=115124949553395063' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/115124949553395063'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/115124949553395063'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2006/06/una-de-ftbolque-me-perdonen-todos.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-29928554.post-115071609109198914</id><published>2006-06-19T03:17:00.000-07:00</published><updated>2006-06-25T10:06:51.463-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:130%;"&gt;PRESENTACIÓN EN SOCIEDAD&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/2278/3200/1600/38m[1].jpg"&gt;&lt;img style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/2278/3200/320/38m%5B1%5D.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pues aquí estoy. Me he levantado con animo de hacer cosas y tal y, tras acostarme otro ratito hasta que se me pasaran tantas ganas de actividad, me he decidido a abrir este blog. Como bien sabreis algunos, he usurpado el nombre a uno de mis personajes favoritos, Hrundi V. Baksi, ese entrañable hindú, encantadoramente torpe, al que no le gusta que los hippies burgueses pinten a una cria de elefante con frases del estilo de "SOCRATES COME CICUTA". Para los que no conozcais a este personaje o diré (parafraseando a Mr.T en su Testimonio): Mal, muy mal, no fumeis canutos y avisadme cuando tengais un ratito y vemos ese ejercicio de comedia bien hecha, elegante y, a la vez, absolutamente descojonante que es EL GUATEQUE (The Party,1968, dirigida por Blake Edwards y protagonizada por Peter Sellers). Alejaos de las drogas son asunto sucio.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una vez hecha esta puntualizacion sobre el titulo,voy a tratar de explicar el porqué de este blog. Primera y principal, envidia. Envidia de todos aquellos que tienen el caracter de arriesgarse a que los demás veamos, y en algunos casos nos atrevamos a juzgar, sus pensamientos, neuras y demas cosas que se les pasa por la cabeza. Y en segundo lugar, desahogarme un poquito, que últimamente mi vida ha sido un tanto turbulenta y necesito un lugar donde poder descargar toda la mala leche que se acumula.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Antes de acabar me gustaria hacer una petición. No se si seré capaz de ir publicando con regularidad (soy famoso por mi inconstancia) así que agradeceria a todos los que me conocen que, aunque no les interese lo que yo tenga que contar, me den el coñazo para que publique si me duermo en los laureles. Os lo agradeceria infinito.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;En fin, por hoy no tengo mas que decir. aunque no me gustaria despedirme si agradecer a todo el que lea lo que aquí se publique el que dedique algo de su tiempo a este blog que arranca con tanta ilusion y tan pocas espectativas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Un abrazo a todos. Jaime, digo H.V. Baksi&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pd.: " ¡Cuando diga en mi pueblo que me ha estrujado la mano Wioming Bill Kelso no se lo van a creer!" Hrundi V. Baksi, actor (no podia dejarlo pasar)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/29928554-115071609109198914?l=hrundivbaksi.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/feeds/115071609109198914/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=29928554&amp;postID=115071609109198914' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/115071609109198914'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/29928554/posts/default/115071609109198914'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://hrundivbaksi.blogspot.com/2006/06/presentacin-en-sociedad-pues-aqu-estoy.html' title=''/><author><name>Hrundi V. Bakshi</name><uri>http://www.blogger.com/profile/03280244717499538838</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='32' src='http://2.bp.blogspot.com/_sHMUdKF5wek/TR0f8KOOJrI/AAAAAAAAAB8/4UrJg4qo4kY/S220/jaimeyo.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
